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El jugador del Barça Lamine Yamal disputando un balón con el jugador del Athletic Club Yuri

Lo que pudo haber sido ayer del jugador que por un momento nos recordó a Messi

Lamine Yamal completó un muy buen partido en San Mamés, pero falló dos ocasiones claras en la segunda parte

Lamine Yamal tiene solo 16 años. Hay que destacarlo, porque lo que está haciendo a su edad es extremadamente difícil de ver. Ante el Athletic Club en los cuartos de final de la Copa del Rey, volvió a mostrar todo su talento, pero también su juventud.

Lamine Yamal le dio la vuelta al partido

El jugador formado en La Masia fue, desde el pitido inicial, el jugador con más desequilibrio del Barça. Aunque cometió un pequeño error en el gol inicial del rival, se dio rápidamente la vuelta. 

En el minuto 32, arrancó una jugada extraordinaria. Con un balón llegando a su zona, se deshizo de Yuri Berchiche engañando con su cuerpo y dejando pasar la pelota. Después, arrancó a máxima velocidad por su banda, conduciendo en diagonal con el cuero pegado a su zurda. 

Al llegar a la frontal, esperó el momento perfecto para encontrar el hueco y mandar un disparo perfecto con rosca al palo largo. Fue un gran gol. En can Barça no se veía a un extremo derecho anotar un tanto así desde un famoso argentino...

Los errores de definición

Aunque todo el mundo puede ver que Lamine tiene un talento extraordinario, aún tiene cosas que pulir. Es normal que a esa edad se puedan fallar acciones de mano a mano en un campo a máxima presión. 

En el segundo tiempo, el Athletic fue superior al Barça. Sin embargo, Lamine Yamal tuvo las dos ocasiones más claras.

En el minuto 68, Lewandowski consiguió lanzar en profundidad al joven canterano, que apareció por el carril central. Encadenó un muy buen control con una conducción acertada. 

Pero, resolvió mal el mano a mano. Buscó la vaselina, que era un buen recurso, pero le salió un poco desviado, y el balón salió por la derecha de la portería. A falta de 5 minutos para el final, él solito se fabricó otra ocasión clarísima.

Le robó la cartera a Paredes, último defensor, y encaró directamente al guardameta local. Lo superó con mucha clase con un recorte hacia fuera, pero, ante la portería vacía (aunque con un ángulo bastante cerrado), disparó alto con su pierna menos hábil.

Pese a los errores, se nota a un Lamine Yamal cada vez mejor físicamente y más preparado para aguantar partidos exigentes. Es el futuro del Barça.