Un fatídico último cuarto condena al Barça a una dura derrota ante el Žalgiris (81-88)

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Written by Pol Cardona

octubre 10, 2026

Pese a completar los mejores minutos de la temporada, la fragilidad en el rebote y los 33 puntos encajados en los últimos 10 minutos sentenciaron a los azulgranas.

El Barça se enfrentaba en la jornada 4 de la Euroliga a un gran Žalgiris Kaunas, entrenado por Masiulis. El baloncesto volvía al Palau Blaugrana tras dos semanas en las que los culers solo jugaron a domicilio. Para esta cita, Sekulic recuperaba a Nebo y Evbuomwan, quien realizaba su debut con el conjunto azulgrana. En cambio, Minaya era baja debido a una pequeña lesión en el abductor.

Para el inicio del encuentro, Sekulic seleccionó a: Robinson, Punter, Martin, Parra y Balcerowski. Por su parte, los lituanos empezaban el partido con: Edwards, Lee, Butkevicius, Sleva y Valanciunas, consagrada estrella de la NBA que este año volvía a Lituania.

La primera canasta del choque la anotó el propio Valanciunas, pero fue rápidamente contestada con un triple de Robinson. El ritmo era frenético, como ya nos tiene acostumbrados el Barça de Sekulic, pero el buen hacer de los visitantes en el bloqueo directo y el acierto exterior colocaron la primera diferencia en el electrónico en el ecuador del primer cuarto (6-10).

Evbuomwan ingresaba al parqué en su debut con la camiseta del Barça. Los culers subían la intensidad defensiva y eran capaces de robar algunos balones y correr al contraataque; aun así, el desacierto ofensivo no permitía a los de Sekulic recortar distancias en el marcador. Los azulgranas se atragantaban para anotar en el juego estático, pero la solvencia en el rebote y los puntos en transición dieron aire a los locales en un muy buen primer periodo del Žalgiris (18-23).

El conjunto local entró de manera brillante a la segunda contienda, mostrando un nivel defensivo espectacular. Dos faltas personales muy polémicas señaladas a Balcerowski desataron la furia del Palau Blaugrana hacia el trío arbitral. Un taponazo de Martin y una pugna espectacular entre Olek y Valanciunas que acabó con el polaco como vencedor tras dos tapones y un balón recuperado encendieron, más si cabe, el ambiente en Barcelona. El Barça crecía con el paso de los minutos, exhibiendo la mejor imagen de la temporada hasta el momento y completando un parcial de 13-2 hasta que Masiulis tuvo que detener el juego con un tiempo muerto (31-25).

Tres triples consecutivos del Žalgiris, que cerró la primera parte con un 6/11 en tiros desde más allá del 6,75, devolvieron a la vida al equipo lituano, pero unos muy buenos minutos de Martin, Evbuomwan y Robinson permitieron que los locales siguieran liderando el duelo. En un final de primera parte marcado por la igualdad y la solidez de ambos equipos, el Barça fue capaz de resistir e irse por delante a vestuarios. El encuentro prometía una segunda parte muy emocionante (41-39).

El juego se reanudó con una gran canasta de Robinson, que cuajó su mejor partido de la temporada. La igualdad era máxima, el ritmo seguía siendo frenético y ambos equipos eran agresivos defensivamente. Un triple de Umude y una canasta en contraataque de Parra colocaron la máxima diferencia en el luminoso a falta de 6 minutos para acabar el tercer periodo (50-43).

El Barça se volvía a cargar de faltas rápidamente, lo que provocaba que el Žalgiris visitase la línea de tiros libres con facilidad. Valanciunas demostraba su talento con grandes canastas y dominando en el rebote. Balcerowski le sacaba un 2+1 y lo celebraba con el público. Los locales transmitían sus ganas y competitividad a la afición del Palau Blaugrana, que, sin estar lleno, alentaba como en los días grandes. Un crossover de Brizuela que culminó con un tiro desde el perímetro y una canasta de Nebo colocaron la renta más amplia para los culers al finalizar el tercer cuarto (65-55).

En un inicio alocado, con diversos errores en ambos lados de la cancha, el Barça perdió el control del choque y vió su distancia reducida hasta los 6 tantos en apenas 2 minutos, pero la estrella azulgrana, Kevin Punter, apareció con un canastón tras haber pasado desapercibido durante todo el partido. Un triple de Sleva, el cuarto en su cuenta particular, obligó a Sekulic a detener el juego tras unos malos minutos de los catalanes (69-68).

Robinson sacó a bailar a su defensor y anotó un verdadero triplazo para calmar las aguas en el Palau Blaugrana, pero Edwards le respondió con la misma daga. Los nervios estaban a flor de piel. Los jugadores se reiteraban en sus protestas hacia el colectivo arbitral de forma insistente y no eran los minutos más lúcidos de ninguno de los dos equipos. Con un triple de Ulanovas, el Žalgiris recuperaba la delantera en el marcador tras más de 20 minutos por detrás (72-74).

El Barça mejoró atrás realizando varias defensas buenas consecutivas y volvió a igualar la batalla a falta de tres minutos. Un triple de Grigonis fue un puñal al corazón azulgrana que respondió Robinson, pero devolvió Edwards. El Žalgiris completaba un último cuarto espectacular; una canasta desde el poste bajo de Ulanovas ponía el partido muy cuesta arriba a los locales a falta de un minuto (79-85).

Punter anotó en una penetración con la mano derecha, pero el milagro se antojaba imposible. Los azulgranas cayeron en casa ante un buen Žalgiris que fue capaz de anotar 33 puntos en el cuarto decisivo. La buena faena de los de Sekulic durante el segundo y el tercer cuarto quedaba en vano tras unos últimos 10 minutos fatídicos con un parcial de 16 a 33 (81-88).

El Barça volverá a jugar en el Palau Blaugrana el domingo a las 19:00 ante el Valencia Basket, otro partido que promete emociones fuertes.

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