La operación está bloqueada por la distancia con el Inter y por unas prioridades ofensivas que ahora pesan mucho más en el mercado azulgrana.
El fichaje de Alessandro Bastoni por el Barça entra en una fase cada vez más complicada. Según la información atribuida a Fabrizio Romano, la operación está actualmente bloqueada y no avanza entre los clubes. La diferencia de valoración con el Inter de Milán sigue siendo demasiado grande para cerrar un acuerdo.
El periodista italiano también apunta que el Barça mantiene ahora otras prioridades en ataque. Ese detalle cambia bastante el escenario, porque Deco debe repartir recursos en un mercado muy exigente. En este momento, gastar alrededor de 70 millones de euros en un defensa no parece una prioridad azulgrana.
La situación no significa que Bastoni haya dejado de gustar dentro del club catalán. El central italiano lleva meses vinculado al Barça por su perfil zurdo, su salida de balón y su experiencia al máximo nivel. Pero el precio, el contexto económico y la firme postura del Inter enfrían muchísimo la operación.
Una operación cada vez más difícil
El Inter tiene una posición muy fuerte porque Bastoni tiene contrato firmado hasta junio de 2028. El propio club italiano anunció en 2023 una renovación larga para blindar al defensor. Esa duración contractual permite negociar sin urgencias y exigir una cifra muy elevada.
Las informaciones publicadas durante las últimas semanas situaban su valoración cerca de los 70 millones. Esa distancia entre lo que pide el Inter y lo que asumiría el Barça resulta decisiva para entender por qué la operación no avanza. Sin un punto intermedio, el caso queda prácticamente congelado.
Además, también se ha deslizado que el Barça no ha presentado una oferta formal por el jugador. Y a eso se suma otro detalle importante: Bastoni tampoco ha forzado una salida del club italiano. Sin presión del futbolista, el margen para rebajar el precio se reduce todavía más.
Deco mira ahora hacia otra parte
El contexto deportivo también empuja al Barça a mirar primero hacia la zona ofensiva. La delantera y el extremo siguen apareciendo como las carpetas más urgentes dentro de la planificación del próximo verano. Eso condiciona cualquier inversión millonaria en una defensa que ya cuenta con bastantes nombres.
La continuidad de Hansi Flick también influye en esa lectura del mercado. El técnico quiere construir una plantilla equilibrada, pero el club no puede permitirse errores en operaciones de gran tamaño. Por eso, cada movimiento debe estar muy medido antes de comprometer una parte tan importante del margen financiero.
En esa línea se entiende mejor la prudencia con un jugador como Bastoni. El central gusta mucho, sí, pero el Barça no quiere asumir una operación tan pesada mientras otras posiciones pesan más en la hoja de ruta. Y ahí es donde el italiano pierde fuerza dentro del mercado culé.
Bastoni gusta, pero el precio manda
A nivel futbolístico, Bastoni sigue encajando perfectamente en muchas de las cosas que busca el Barça. Tiene edad ideal, experiencia, jerarquía y una zurda muy cotizada para salir jugando desde atrás. Además, puede ofrecer precisamente ese perfil de central izquierdo que tanto cuesta encontrar.
Sin embargo, el mercado manda mucho más que el gusto deportivo. El Inter no tiene ninguna necesidad de vender y considera al italiano una pieza estructural de su defensa. Por eso, cualquier salida exigiría una oferta muy potente y una voluntad mucho más clara por parte del jugador.
La conclusión en el Camp Nou empieza a ser bastante clara con esta situación sobre la mesa. Bastoni sigue gustando, pero la operación está bloqueada por precio y por prioridades. Y si nada cambia pronto, el central del Inter puede terminar cayéndose definitivamente de la lista azulgrana.