El FC Barcelona continúa trabajando en la planificación de la próxima temporada y tiene claro que una de las prioridades es incorporar un extremo que aporte desequilibrio y profundidad al ataque. Hansi Flick ha trasladado a la dirección deportiva su necesidad de contar con un jugador capaz de encarar, desbordar y aportar soluciones ofensivas en el uno contra uno. No es para menos: el técnico alemán considera esencial un perfil de ese estilo para su propuesta de juego.
Tras descartar la opción de Nico Williams por su renovación con el Athletic Club, el club azulgrana sigue explorando alternativas en el mercado. Luis Díaz y Marcus Rashford son los nombres que más peso han ganado en las últimas semanas, aunque ambas operaciones presentan obstáculos económicos que complican su llegada al club catalán. Mientras tanto, Deco y su equipo no descartan otras vías para reforzar la plantilla, conscientes de que será necesario mover ficha antes del inicio de la pretemporada culé.
En la lista de futuribles, pero con un alto precio
Entre las opciones que maneja el Barça ha surgido con fuerza la de Antonio Nusa, joven extremo que milita en el RB Leipzig. Su velocidad, capacidad para desbordar por ambas bandas y su proyección le han convertido en una de las grandes promesas del fútbol europeo. En el Camp Nou ven en él una apuesta de futuro con potencial para encajar en el sistema de Flick, aunque no sería un fichaje pensado para ser titular inmediato.
El problema reside en las exigencias del Leipzig: según ha trascendido, el club alemán ha comunicado a Deco que no dejará salir a Nusa por menos de 50 millones de euros. Se trata de una cifra que actualmente se escapa de las posibilidades financieras del Barça. Con un límite salarial ajustado y la necesidad de cuadrar cuentas, pagar esa cantidad por un jugador en fase de desarrollo se percibe como un movimiento muy arriesgado.
Fichaje condicionado a salidas
A pesar de las dificultades, en la dirección deportiva no descartan que la situación pueda cambiar, sobre todo cuando Flick prioriza un perfil más consolidado. Si el Leipzig rebaja sus pretensiones o si el Barça logra ingresos significativos con la venta de jugadores como Ronald Araújo o Andreas Christensen, la operación por Nusa podría reactivarse. Además, su versatilidad —puede actuar en ambas bandas e incluso por dentro— es un punto a su favor en la valoración del cuerpo técnico.
Por ahora, Deco mantiene a Nusa en la lista de futuribles, mientras sigue centrando los esfuerzos en cerrar un refuerzo de primer nivel para el puesto de extremo. En cualquier caso, el noruego representa bien el modelo de fichajes que busca Joan Laporta: jóvenes con talento y proyección. En el club quieren encontrar talentos capaces de crecer dentro del proyecto azulgrana y de aportar un retorno tanto deportivo como económico en el futuro.