Sunderland, Everton y Aston Villa quieren al sueco, que prefiere salir cedido para jugar más.
Roony Bardghji vuelve a colocarse en una situación muy delicada dentro del FC Barcelona. Sunderland, Everton y Aston Villa han preguntado por el extremo sueco. Los tres clubes de la Premier League ven una oportunidad para fichar talento joven desde Barcelona.
El Barça no lo considera un descarte obligatorio, pero sí estudia seriamente su salida este verano. La falta de minutos con Hansi Flick ha cambiado por completo el escenario del jugador. Roony quiere competir con regularidad y evitar otra temporada con protagonismo demasiado limitado.
La llegada de Anthony Gordon también ha terminado de cerrar todavía más el camino. Con Lamine Yamal como prioridad absoluta en la derecha, Bardghji tiene muy difícil encontrar espacio. Por eso, su entorno ya se mueve para buscar una solución durante el mercado.
La Premier quiere pescar en Barcelona
El interés de la Premier League no aparece como un simple rumor sin recorrido. TEAMtalk asegura que varios clubes ingleses han preguntado por una cesión o traspaso permanente. Sunderland, Everton, Aston Villa, Brighton, Brentford y Leeds aparecen atentos a su situación.
El Sunderland estaría dispuesto a ofrecerle un papel importante desde el primer momento. El club inglés busca desborde, descaro y un extremo capaz de cambiar partidos abiertos. Esa promesa de minutos puede ser muy atractiva para un futbolista que necesita continuidad.
Everton y Aston Villa también ven en Roony una operación interesante por edad y margen. El sueco tiene talento, zurda y capacidad para actuar desde el costado derecho. En una liga física y vertical, su perfil puede encontrar un contexto muy favorable.
El Barça prefiere vender
El punto de fricción está en la fórmula que quiere cada parte para resolver el futuro. Según TEAMtalk, el Barça está abierto a una venta permanente durante este verano. En cambio, la preferencia de Bardghji sería salir cedido para regresar más preparado.
La posición azulgrana se entiende por el contexto económico y por la necesidad de ingresos. Deco necesita liberar masa salarial, abrir espacio y generar margen para nuevos movimientos importantes. Vender a un jugador joven puede ser duro, pero también útil para cuadrar mercado.
El Barça, eso sí, difícilmente aceptaría una salida sin conservar algún control futuro. Una opción de recompra o un porcentaje de futura venta tendrían sentido por su potencial. El club sabe que desprenderse completamente de Roony puede ser arriesgado si explota en Inglaterra.
Flick no puede prometerle minutos
Bardghji llegó al Barça como una apuesta de futuro procedente del FC Copenhague. El club anunció oficialmente su fichaje en 2025 y firmó contrato hasta 2029. Entonces lo presentó como un extremo derecho joven, técnico y con mucha proyección.
El problema es que su primer curso no terminó de consolidarlo en la rotación. TEAMtalk apunta que disputó solo 633 minutos en LaLiga bajo las órdenes de Flick. Esa cifra explica por qué el jugador busca ahora un destino donde pueda jugar mucho más.
La competencia interna resulta demasiado fuerte para un futbolista todavía en crecimiento competitivo. Lamine marca el presente y Gordon aumenta la profundidad ofensiva del nuevo proyecto. Roony necesita minutos reales, no solo entrenamientos y apariciones puntuales desde el banquillo.
Una decisión con riesgo
El Barça debe escoger entre proteger su futuro o transformar su salida en una venta útil. Retenerlo sin minutos puede frenar su evolución y reducir todavía más su valor. Venderlo demasiado pronto, en cambio, puede convertirse en un error si triunfa en la Premier.
La cifra también marcará mucho el desenlace de las conversaciones durante las próximas semanas. Fichajes.net habla de una posible valoración cercana a los 10 millones de euros. Transfermarkt sitúa su valor de mercado en torno a los 15 millones, según el texto base.
El mercado todavía debe decidir qué fórmula convence a todas las partes implicadas. Roony quiere jugar, la Premier aprieta y el Barça necesita margen para seguir fichando. Y ahí está el giro: tres clubes ingleses lo quieren, pero Bardghji solo quiere salir para volver más fuerte.