Rodri’s On Fire

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Written by Albert Artasona

septiembre 7, 2026

Victoria aplastante del Barça en Mestalla que sirvió, entre otras muchas cosas, para disfrutar de una gran versión de Rodri.

El 0 a 5 cosechado por el FC Barcelona en Valencia dio para mucho. Lo primero que quedó patente es la situación límite que vive el conjunto che, que inmerso en una importante crisis interna temía, y con razón, que la visita de los de Flick no fuera el mejor componente para lograr calmar los ánimos. En clave culé, el triunfo azulgrana nos permitió volver a disfrutar de la sonrisa de Lamine Yamal, algo cabizbajo en los primeros encuentros de la temporada. Y también para ser espectadores de lujo de la facilidad con la que este equipo genera ocasiones de peligro, endosando una manita al rival pero disponiendo de muchas más llegadas que pudieron desembocar en un resultado incluso más sonrojante.

Pero de todo lo visto, quizás me quedo con la sociedad Rodri – Pedri. Sí, esa misma que según algunos iluminados no iba a traer nada bueno a los intereses barcelonistas, ya que en el Mundial no había terminado de dar los resultados esperados. Lo cierto es que en Mestalla se jugó a lo que ambos quisieron. Marcaron los tiempos del encuentro, lo calmaron cuando fue necesario y activaron a los de arriba con innumerables pases rasos que superaban las pobladas líneas rivales. Del canario no descubrimos nada nuevo, es lo que hace cada vez que se enfunda la camiseta azulgrana en un terreno de juego, pero faltaba salir de dudas con el ex del Manchester City. Y vaya si las disipó. En Valencia quedó claro que, si hasta ahora los rivales del FC Barcelona padecían para tener el balón en posesión, con este dueto sobre el césped todavía les será más complicado.

Tras disponer de algunos minutos en los encuentros anteriores, Rodri por fin fue titular. Demostró lo que ya se sabe él; que le da una estabilidad a la medular de valor incalculable, que es tremendamente poderoso a la hora de la recuperación tras pérdida y que su visión de juego se acopla a la perfección al estilo de juego del Barça. Y todo eso, además, añadido al hecho de ser un futbolista experimentado, que ya las ha visto de todos los colores y que no se arruga ante nada ni ante nadie. Y, por si fuera poco, fue de unos centímetros que se marchara de vuelta la Ciudad Condal habiendo inaugurado su casillero de goles como jugador culé, poniendo de manifiesto su facilidad para generar peligro en el juego aéreo.

Diría que tan solo las lesiones pueden empañar un año que, de principio, se antoja muy optimista para el bueno de Rodri. Ha caído de pie en el Camp Nou, su estado de forma parece fantástico y se le ve con unas ganas terribles de hacer historia en este club. Es cierto que el Barça todavía no se ha enfrentado a ningún rival de entidad, y desde luego hay que tener muy en cuenta el momento que atraviesa el Valencia para no lanzar las campanas al vuelo tras el 0 a 5 de ayer. Pero el ex del City parece ser, a primera vista, la pieza que podía faltar en el engranaje culé para asustar a cualquier rival. Es todavía muy temprano para vaticinar cuál será el rendimiento del Balón de Oro del pasado Mundial, pero no hay duda de que está enchufado y en sintonía con el equipo. En su primera titularidad, y para regocijo de toda la afición barcelonista, ya se ha podido comprobar que Rodri’s On Fire. 

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