En el Barça han fijado dos prioridades de cara al próximo mercado de fichajes y Laporta ya prepara los millones
El FC Barcelona encara el cierre del actual mercado con la posibilidad de añadir un último refuerzo en defensa, siempre que aparezca una oportunidad de futuro que encaje en la planificación. La política de la dirección deportiva ha sido clara: incorporar perfiles estratégicos como Joan García, Marcus Rashford y Roony Bardghji, pero sin realizar operaciones que comprometan la economía del club. La consigna es ahorrar de cara a un verano que será clave en la planificación azulgrana.
El año 2026 está marcado en rojo en la agenda de Joan Laporta y Deco. Será entonces cuando expire el contrato de Robert Lewandowski, uno de los referentes de los últimos años, y cuando el club planea realizar un esfuerzo económico sin precedentes. La estrategia pasa por destinar una cantidad cercana a los 150 millones de euros en dos fichajes que deben reforzar tanto la delantera como la defensa del equipo de Hansi Flick.
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Julián Álvarez, el gran objetivo en ataque
La prioridad absoluta está en la delantera. Lewandowski finalizará su etapa en el Barça con 38 años y la necesidad de encontrar un relevo de garantías es evidente. En la lista de candidatos han aparecido nombres como Alexander Isak o Viktor Gyökeres, pero el gran favorito es Julián Álvarez.
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El delantero argentino no atraviesa su mejor momento en el Atlético de Madrid y ve con buenos ojos un cambio de escenario. Su movilidad, capacidad de asociación y olfato goleador encajan perfectamente en el sistema de Flick, que lo considera el heredero ideal del polaco. El problema será económico: Enrique Cerezo no contempla una negociación por menos de 90 millones de euros, una cifra elevada pero asumible dentro del plan diseñado por Laporta.
No es el único: Laporta apuesta en la defensa
La otra gran prioridad está en la zaga. La marcha de Íñigo Martínez ha dejado un vacío que Flick no ha conseguido cubrir plenamente con Ronald Araújo ni Andreas Christensen. El club considera fundamental incorporar a un central de jerarquía y experiencia, capaz de liderar la defensa junto a Pau Cubarsí.
En este contexto, el nombre que más gusta es el de Alessandro Bastoni, pieza clave en el Inter Milán. El italiano reúne todas las características que busca el Barça: buena salida de balón, fortaleza física, liderazgo y experiencia en la élite. Bastoni también valora la posibilidad de un cambio de aires tras la salida de Simone Inzaghi del banquillo ‘neroazzurro’.
Su fichaje, sin embargo, no será sencillo: el Inter pediría al menos 60 millones de euros. De concretarse ambas operaciones, el Barça alcanzaría un gasto cercano a los 150 millones, un plan ambicioso que marcaría el futuro inmediato del club.