El futbolista que ocupará la posición del delantero llega sin coste alguno
El Barça está haciendo un inicio de temporada que combina ilusión y preocupación. En el césped, el equipo de Hansi Flick sigue transmitiendo buenas sensaciones. Sin embargo, en los despachos las cuentas siguen siendo el gran dolor de cabeza para Joan Laporta y Deco.
El gran reto sigue siendo alcanzar la norma 1:1 del Fair Play financiero. Tras varios mercados de equilibrios complicados, el club todavía no ha conseguido esa estabilidad que permitiría inscribir jugadores sin malabarismos. Aun así, en la directiva mantienen la ambición de preparar un gran golpe en 2026, cuando Lewandowski pondrá fin a su contrato.
El sueño de un ‘9’ galáctico
Desde hace meses, Deco tiene muy clara la hoja de ruta. Se necesita un delantero centro de primer nivel mundial que pueda marcar una era junto a Lamine Yamal. La joya de La Masia ya es considerado por muchos el mejor jugador del planeta a sus 18 años y el club quiere un socio a su altura.
Haaland es el gran deseo de Laporta, pero su fichaje rondaría los 150 millones. Julián Álvarez, la alternativa que más gusta, también costaría cerca de 100. Y otros nombres que han sonado, como Kane, tampoco resultan accesibles para un Barça que sigue atado a la deuda heredada.
Un plan alternativo que ilusiona
Con este panorama, en el club se están abriendo a otro escenario: buscar soluciones en casa. No sería la primera vez que el Barça encuentra un tesoro inesperado en un jugador propio que parecía perdido. La historia reciente está repleta de casos en los que un futbolista descartado resurgió con fuerza en un nuevo contexto.
En esa línea, las últimas semanas han cambiado la perspectiva sobre un jugador que parecía fuera del proyecto. Apenas dos partidos han bastado para recordar al mundo el talento que siempre tuvo.
La decisión final
La idea de Deco y Flick es clara. Si mantiene este nivel, podría convertirse en el ‘9’ que tanto necesita el equipo sin que el club tenga que gastar ni un solo euro en más traspasos. Una solución inesperada que cambiaría radicalmente la planificación de los próximos años.
Y es que Ansu Fati, con tres goles en dos partidos en el Mónaco, vuelve a llamar a la puerta del Barça. Su reconversión como delantero centro podría darle una segunda vida en el Camp Nou y, de paso, ahorrar a Laporta una fortuna.