Julián Álvarez y sus agentes se reunieron durante tres horas para definir los próximos pasos mientras mantiene su deseo de fichar por el Barça.
La situación de Julián Álvarez en el Atlético de Madrid está cada vez más tensa. El delantero argentino mantuvo este lunes una reunión de tres horas con sus agentes para analizar su futuro y preparar la estrategia con la que intentará forzar una salida del conjunto rojiblanco.
En su entorno son conscientes de que las posibilidades de llegar al FC Barcelona son actualmente muy bajas, pero no están dispuestos a abandonar la operación.
Julián quiere que el Atlético le escuche
Según SPORT, el círculo de Julián considera que el futbolista merece ser escuchado por el Atlético. El delantero entiende que existió un compromiso para que, una vez terminada la temporada, el club estuviera dispuesto a escuchar ofertas por él.
Por eso, su intención es recordar personalmente ese supuesto entendimiento a Miguel Ángel Gil Marín y reclamar que se cumpla lo que, según su versión, se habló anteriormente.
Simeone no estuvo presente
La tensión aumentó después de que Diego Simeone no estuviera presente este lunes. Según Mundo Deportivo, el técnico argentino decidió conceder varios días libres a la plantilla, por lo que el encuentro entre ambos no podría producirse, como mínimo, hasta el miércoles.
La ausencia no habría sentado bien a Julián. Joan Poquí Eraso asegura que el delantero ha perdido la paciencia y ya ha trasladado al Atlético que está preparado para mantenerse firme en su intención de abandonar el club.
Solo quiere ir al Barça
La postura del delantero sigue siendo contundente. Julián quiere salir del Atlético y su única prioridad continúa siendo el FC Barcelona, pese a que el escenario económico y deportivo hace que la operación sea extremadamente complicada.
En su entorno consideran que todavía deben tener la oportunidad de plantear sus argumentos directamente al club rojiblanco.
Ahora el argentino prepara su ofensiva definitiva. Julián Álvarez irá «con todo» para intentar salir del Atlético y mantiene al Barça como su destino soñado, aunque en su propio entorno ya reconocen que las posibilidades de cerrar la operación son muy bajas.