Del rescate económico a la nueva era deportiva
Cuando Joan Laporta volvió a la presidencia del FC Barcelona en marzo de 2021, el club vivía una de las crisis más graves de su historia. Las deudas asfixiaban las cuentas, el Camp Nou necesitaba una reforma urgente y la plantilla exigía una reconstrucción total. Cuatro años después, el panorama es radicalmente distinto: estabilidad, títulos y una estrategia económica sólida.
Laporta ha impulsado un modelo basado en reactivar la economía sin hipotecar el futuro deportivo. Su gestión combina operaciones financieras de gran impacto con una apuesta clara por los jóvenes de La Masia. Hoy, el Barça vuelve a competir en la élite con músculo económico y proyección internacional.
El presidente no solo ha equilibrado las cuentas, sino que ha devuelto al club la capacidad de soñar. Los socios lo saben: el cambio estructural iniciado en 2021 ya muestra resultados tangibles dentro y fuera del campo.
Las “palancas” que salvaron al Barça
El primer gran movimiento llegó en 2022 con la venta del 25 % de los derechos televisivos de LaLiga a Sixth Street por 25 años. Laporta dividió la operación en dos fases (10 % en junio y 15 % en julio) para garantizar liquidez inmediata. Esa maniobra permitió inscribir jugadores clave y devolver competitividad al equipo.
Con esas palancas, el club logró sobrevivir a una situación límite sin perder propiedad sobre sus activos esenciales. Aunque polémica, la estrategia funcionó y marcó el inicio de la recuperación económica. Los ingresos generados impulsaron el área deportiva y estabilizaron la tesorería.
Pocos meses después, Laporta cerró una operación histórica: la financiación del Espai Barça, valorada en 1.450 millones de euros. El acuerdo, sellado en abril de 2023, permitió iniciar las obras del Spotify Camp Nou sin avalar con patrimonio del club.
Espai Barça y el impulso comercial con Spotify
El proyecto del nuevo estadio avanza a ritmo sostenido. En 2025, el Barça refinanció parte de la deuda mediante la emisión de bonos, alargando los plazos de pago. La dirección confía en que el retorno al Camp Nou en 2026 multiplique los ingresos ordinarios.
Además, el megapatrocinio con Spotify, firmado inicialmente en 2022, se amplió en octubre de 2025. El nuevo acuerdo incluye camisetas del primer equipo masculino y femenino, ropa de entrenamiento y naming rights hasta 2034. Es el mayor contrato comercial de la historia del club.
Gracias a este vínculo, los ingresos de marketing han alcanzado cifras récord, situando al Barça como referente mundial en monetización digital. Spotify y el club han convertido su alianza en un caso de éxito corporativo y deportivo.
La reconstrucción deportiva bajo Flick
En lo deportivo, el ciclo de Laporta ha devuelto al Barça a la cima del fútbol español. Con Xavi Hernández, el equipo conquistó la Liga 2022/23 y la Supercopa de 2023. Posteriormente, con la llegada de Hansi Flick (29 de mayo de 2024), el club vivió una temporada 2024/25 calificada como “histórica” por el propio presidente.
Bajo el mando del técnico alemán, el Barça ganó Liga, Copa del Rey y Supercopa, consolidando un bloque joven y competitivo. Paralelamente, el Barça Femení mantuvo su hegemonía: campeón de la UWCL 2024 y dominador absoluto en competiciones nacionales.
El trabajo de La Masia ha sido otro de los pilares del mandato. Laporta ha promovido la consolidación de talentos como Lamine Yamal, Pau Cubarsí, Fermín López o Guille Fernández. El club ve en ellos el futuro sostenible del proyecto.
Un modelo económico saneado y en expansión
En la Asamblea del 19 de octubre de 2025, Laporta presentó cifras récord: 994 millones de ingresos ordinarios y beneficios operativos positivos. La previsión para 2025/26 supera los 1.075 millones, impulsados por el regreso al Camp Nou y nuevos patrocinios.
El ratio salarial se ha reducido significativamente, recuperando márgenes de fair play financiero y capacidad para competir en el mercado. El presidente destacó también la estabilidad institucional lograda tras años de turbulencias internas.
A día de hoy, Laporta puede presumir de haber transformado el club desde sus cimientos. Entre palancas, títulos, estadio y cantera, su mandato ya se considera uno de los más influyentes en la historia moderna del Barça.