El extremo inglés cambió el partido saliendo desde el banquillo y firmó un registro inédito en la historia de la selección inglesa.
Anthony Gordon volvió a demostrar por qué está siendo uno de los nombres propios de este Mundial. El extremo revolucionó el encuentro de Inglaterra ante República Democrática del Congo tras ingresar en la segunda mitad y fue decisivo para que los de Thomas Tuchel remontaran un partido que parecía complicarse. Su impacto fue tan grande que terminó entrando directamente en los libros de historia.
El futbolista participó de forma directa en los dos goles de Harry Kane, repartiendo ambas asistencias tras saltar desde el banquillo. Gracias a esa actuación, Gordon se convirtió en el primer jugador de Inglaterra en toda la historia de los Mundiales en participar en dos o más goles como suplente, un registro que refleja su enorme influencia en apenas unos minutos sobre el césped.
Un revulsivo que cambia partidos
El seleccionador inglés apostó por introducir a Anthony Gordon cuando su equipo necesitaba una reacción inmediata. La decisión cambió por completo el desarrollo del encuentro, ya que el extremo aportó velocidad, desborde y claridad en los últimos metros.
Su primer centro encontró la cabeza de Harry Kane para empatar el marcador. Minutos después volvió a asistir al capitán inglés, que culminó la remontada con un potente disparo para sellar la clasificación de los Three Lions.
El Barça sigue muy atento a su evolución
La evolución del atacante también se sigue de cerca en el FC Barcelona, que ya le ha confirmado como un fichaje muy importante del club. Deco valora especialmente su capacidad para romper partidos, mientras que un futbolista de su intensidad encaja en la idea de juego que busca Hansi Flick.
Ahora, en el entorno azulgrana se mantiene la atención sobre su adaptación y su progresión, con la intención de que pueda asentarse cuanto antes en el proyecto del conjunto culé.
Un récord que dispara todavía más su valor
Más allá del resultado, la actuación de Anthony Gordon deja una estadística que ya forma parte de la historia de Inglaterra. No muchos futbolistas consiguen cambiar un Mundial saliendo desde el banquillo, y menos aún hacerlo con un récord sin precedentes.
Mientras el torneo avanza, el extremo sigue acumulando argumentos para consolidarse como una de las grandes revelaciones del campeonato. Su nombre gana fuerza cada partido y su valor de mercado no deja de crecer.