El equipo de Hansi Flick encadena muchos partidos seguidos marcando en Champions tras un 6-1 imparable.
El FC Barcelona vivió otra noche mágica en Europa. Con un 6-1 ante el Olympiacos, los de Hansi Flick firmaron su segunda gran goleada consecutiva y extendieron una racha que ya es histórica: 23 partidos seguidos marcando en Champions League. Ningún equipo del continente mantiene una continuidad ofensiva similar en la élite.
El festival lo protagonizaron Fermín López, autor de un hat-trick, Marcus Rashford con dos goles y Lamine Yamal, que cerró la cuenta. El dominio fue total, con un Barça desatado, intenso y eficaz. Los tres puntos, además de mantener el liderato del grupo, consolidan la confianza de cara al inminente Clásico frente al Real Madrid.
Más allá del resultado, la noche en Montjuïc simbolizó la evolución del proyecto Flick. El equipo no solo gana, sino que arrolla con una propuesta de presión alta, verticalidad y asociación constante. La conexión entre los jóvenes y los veteranos empieza a rendir como soñaba el entrenador alemán.
23 partidos marcando: una racha histórica
Con los seis tantos al Olympiacos, el Barça suma 64 goles en 23 encuentros europeos consecutivos viendo portería. La serie comenzó el 28 de noviembre de 2023 ante el Porto, bajo las órdenes de Xavi Hernández, y continúa ahora con Flick como arquitecto. En este tiempo, el club ha acumulado 14 victorias, 3 empates y 6 derrotas.
La racha supera la segunda mejor marca de la historia azulgrana, lograda con Luis Enrique, y ya apunta al récord absoluto de Pep Guardiola (29 partidos seguidos marcando entre 2009 y 2012). En aquella época dorada, el Barça anotó 77 goles con una generación irrepetible liderada por Messi, Xavi e Iniesta.
Hoy, el testigo lo han tomado jóvenes como Lamine Yamal, Cubarsí o Fermín López, acompañados por referentes de peso como Rashford o De Jong. Flick ha conseguido una identidad ofensiva reconocible y ambiciosa, devolviendo al Barça su espíritu más goleador.
La huella de Flick: presión, ritmo y confianza
El entrenador alemán ha transformado la dinámica del equipo. Su Barça combina intensidad táctica con un fútbol vistoso y valiente. La presión tras pérdida, las transiciones rápidas y la movilidad constante entre líneas se han convertido en su sello.
Bajo su dirección, los azulgranas han marcado en 48 partidos oficiales consecutivos, superando el registro histórico de 1942-44 (44 encuentros). Cada encuentro refuerza la sensación de que cualquier ataque puede acabar en gol. Flick ha logrado un equilibrio perfecto entre estructura y libertad creativa.
En el vestuario, se respira confianza total. La plantilla cree en la idea, y eso se nota en la energía con la que compiten. “Este equipo tiene hambre y ambición”, repite el técnico en cada rueda de prensa. Y los resultados le dan la razón.
Un 6-1 que impulsa antes del Clásico
El contundente triunfo ante Olympiacos no solo amplía los récords, sino que eleva la moral antes de la gran cita liguera. El Clásico se jugará este fin de semana con un Barça lanzado y con Flick reforzado como líder del nuevo ciclo.
El equipo recupera su mejor versión justo a tiempo. Fermín se consolida como una pieza indispensable, Rashford responde a la confianza y Lamine continúa rompiendo barreras. La sinfonía ofensiva llega en el momento ideal.
Montjuïc despidió la noche con aplausos, cánticos y una sensación compartida: el Barça vuelve a ilusionar en Europa. Los goles son la prueba, pero el juego es el verdadero mensaje.