El centrocampista canario y el técnico alemán no saben como gestionar la situación
El Barça vive un inicio de temporada marcado por las lesiones y por la ausencia de la gran estrella. Lamine Yamal lleva tres partidos fuera por culpa de una pubalgia y el equipo ha tenido que reinventarse. En este sentido, un jugador ha asumido todavía más responsabilidad de la habitual y ese es Pedri.
Desde que llegó Flick al banquillo azulgrana hace poco más de una temporada, el centrocampista canario se ha convertido en el gran faro del Barça. Su influencia en el juego es total, participa en todas las fases y ha dado un salto de madurez impresionante que lo coloca entre los mejores del mundo.
Un futbolista insustituible
Pedri lo juega absolutamente todo. Flick lo considera imprescindible, y no es para menos, porque cada partido pasa por sus botas. Su capacidad para generar ocasiones constantes, dar el último pase y para organizar a todo el equipo es clave en un Barça que depende mucho de su calidad.
El problema surge cuando se mira el calendario. La temporada es larga y exigente, con Liga, Champions y Copa del Rey. Y aunque Flick trata de dosificar algunos minutos, la realidad es que el técnico no encuentra una alternativa que pueda asumir ese rol con garantías.
Las bajas complican la situación
El panorama se ha complicado todavía más en las últimas semanas. Tanto Fermín López como Gavi estarán un mes fuera de los terrenos de juego por lesión. Dos golpes duros para Flick, que pierde a dos de los jugadores que podían darle algo de descanso a Pedri en el centro del campo.
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Ambos habían demostrado que podían aportar soluciones, sobre todo Fermín con su llegada al área y su capacidad goleadora. Sin embargo, la enfermería vuelve a llenarse y reduce las opciones en una zona ya de por sí sobrecargada.
Un calendario infernal
El calendario que viene no da respiro. El Barça afronta partidos clave en Liga, con enfrentamientos directos por el liderato, y al mismo tiempo comienza la fase de grupos de la Champions. Cada partido tiene un peso enorme y Flick no puede prescindir de sus mejores piezas.
El técnico alemán confía en el bloque joven que ha construido, pero sabe que Pedri es el líder natural del equipo. Por eso, partido tras partido, sigue dándole la responsabilidad de llevar el timón, aunque eso suponga un desgaste enorme para el canario.
La preocupación del club
La directiva, por su parte, observa con cierta preocupación la situación. Deco y Laporta son conscientes de que Flick tiene pocas alternativas y que la plantilla no está sobrada de centrocampistas creativos. Saben también que la historia de Pedri con las lesiones musculares obliga a extremar precauciones.
La combinación de calendario exigente y bajas importantes hace que todas las miradas se centren en Pedri. El canario es ahora mismo insustituible, pero en el club temen que esa dependencia pase factura en los próximos meses.
Lo que más preocupa en los despachos no es que Gavi o Fermín estén fuera de combate unas pocas semanas, sino que Pedri, sin recambio natural, pueda llegar al límite. El gran problema que nadie puede solucionar en este Barça es que el canario no descanse.