El Valencia supera a un Barça intenso y revierte el factor cancha (80-88)

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Written by Damià Campàs

junio 23, 2026

Las finales se disputan con nervios y gallardía. Los jugadores tienen que disimular sus angustias para sacrificar su estado por su escudo; es el sacrificio lo que provoca que la afición se refleje intensamente en ellos, viendo cómo los jugadores que luchan por sus colores se vuelcan en cuerpo y alma para conseguir la victoria. Hoy, el Palau relucía eufórico y ardiente, y no solo por el clima exageradamente caluroso. Los aficionados del Barça ondeaban las senyeres y las banderas blaugranas minutos antes del partido, porque saben que hay una idea que vuela por encima de la pista que los jugadores tienen que defender con un juego limpio e inteligente. Por otro lado, un grupo notable de hinchas del Valencia manchaba de naranja la zona visitante. Su viaje hasta Barcelona valía el sudor de todos sus jugadores. En ambas hinchadas algo se sabía: lo de hoy era un partido de alto voltaje, que prometía, desde un inicio, un gran espectáculo. Ambos equipos querían allanar el terreno para conseguir el objetivo: levantar el título de la Liga Endesa.

El inicio de los dos primeros partidos de la serie lo dominó el Valencia. Ahora, en cancha contraria, los jugadores visitantes se empequeñecían delante del Palau, que siempre se ocupaba de ser el sexto en pista. El grito en la grada sonaba al unísono y la tensión se manifestaba en todos los ataques y defensas a lo largo del cuarto. Y el encuentro empezaba ciertamente disputado. A lo largo del primer cuarto, los dos equipos se mostraban sólidos en defensa, evitando opciones de tiro liberadas y forzando al rival a consumir inútilmente las posesiones. Los primeros minutos, con alguna excepción individual —los buenos de Shengelia o Pradilla—, los lideraba en ambos equipos un juego coral fruto de la preparación táctica de los dos banquillos, cuidadosamente entrenados. Pero para perfeccionar el baloncesto se necesita danzar entre el equilibrio y el desequilibrio. Y el Valencia lo supo hacer mejor que el Barça cuando se reanudó el partido después de la primera bocina. Un parcial de 11 puntos favorables a los visitantes les dio ventaja en el marcador durante los cinco primeros minutos del segundo cuarto, en un partido que sería un vaivén de parciales (17-27). Una posterior reacción perfecta de los culés —vale decir que con un clima ensordecedor— puso la balanza otra vez en equilibrio. Los locales, a falta de un minuto y medio, se ponían tan solo tres puntos por debajo, con sus estrellas en racha; cabe destacar, como antes se mencionó, la excelente actuación de Shengelia. Esencialmente, estaba siendo un partido del más alto nivel. Y los visitantes, valientes y desacomplejados, con dos defensas sólidas, no permitieron que los locales los adelantaran antes de que la bocina marcara el descanso (36-40).

El Valencia fue muy superior en el inicio de la segunda parte. Los visitantes anotaron 22 puntos en seis minutos delante de un Barça absolutamente superado tanto en defensa como en ataque. Fueron unos minutos cruciales para el devenir del encuentro, porque el Barça se ponía 14 puntos abajo cuando Pascual tuvo que parar el partido pidiendo un tiempo muerto. La vuelta al empate se ponía difícil mientras Montero se vestía de héroe para llevar la victoria a casa con un cuarto descomunal. Es realmente fascinante poder presenciar la calidad y la agilidad mental de un jugador como él. Sus movimientos son mágicos. Pero cuando el Barça recortaba distancias en el marcador, una falta mal pitada cortó el ritmo de los blaugranas. Y Montero, posteriormente, anotó a placer  un gran triple para poner a los suyos 18 puntos arriba a falta de 1 minuto para el final del tercer cuarto (53-71). Pese a esto, el Barça se recuperó con un parcial increíble de 20-2. Los de casa habían construido un muro en defensa para acercarse en el marcador, hasta empatar el partido con el alma del Palau entregada a su equipo, creando el ambiente más hostil de esta temporada. El momento álgido llegó a su fin cuándo la sangre fría del genial Montero levantó a los suyos del aturdimiento y volvió a poner agua entre los equipos con tres puntos desde la línea del tiro libre. Laprovittola y Parra, después de esto, desperdiciaron dos posesiones importantes, y el Valencia ya no bajó el listón. El partido siguió por inercia hasta resolverse con los visitantes ocho arriba y, en consecuencia, con una primera match ball este mismo miércoles en el Palau Blaugrana, donde los valencianos podrían levantar el título de liga (80-88).

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