El central italiano gusta mucho en el club azulgrana, pero su precio dispara una operación que hoy pierde fuerza frente al delantero y el extremo.
El posible fichaje de Alessandro Bastoni por el Barça se ha enfriado de verdad. Según la información atribuida a Fabrizio Romano, el acuerdo entre el club azulgrana y el Inter de Milán está completamente bloqueado, no avanza y el equipo italiano no contempla venderlo por una cifra situada entre los 40 y 50 millones de euros. Además, el jugador estaría abierto a un cambio de aires, pero el gran muro sigue estando en el precio que exige el club italiano.
Ese detalle cambia bastante la lectura del mercado defensivo del Barça. Durante semanas, Bastoni fue uno de los nombres más potentes para reforzar la zaga, pero ahora mismo la operación no solo parece difícil: parece directamente parada. El Inter lo considera prácticamente intocable, no ha recibido una oferta formal y su valoración está claramente por encima de lo que el Barça parece dispuesto a pagar.
El Barça tiene otras urgencias por delante
A todo eso se suma un factor clave dentro de la planificación azulgrana para este verano. Ahora mismo, el club considera que hay otras prioridades mucho más urgentes que reforzar el centro de la defensa. La delantera y el extremo son las dos carpetas que más pesan en los despachos, y cualquier inversión importante depende además de que antes se activen ventas y salidas.
La situación del mercado del Barça sigue siendo muy delicada en ese sentido. El club no quiere lanzarse a una operación carísima en defensa mientras todavía no ha resuelto del todo otras necesidades más determinantes para Hansi Flick. Y si el Inter no se mueve de una exigencia tan alta, el encaje económico de Bastoni deja de tener demasiado sentido en este momento.
El jugador gusta, pero el contexto lo frena todo
El punto importante es que el problema no parece estar en el gusto del Barça por el futbolista. Bastoni sigue siendo un perfil muy bien valorado por su zurda, su salida de balón y su experiencia al máximo nivel. Incluso los reportes apuntan a que el propio jugador vería con buenos ojos un movimiento de este tipo.
Pero una cosa es que guste y otra muy distinta que el club pueda meterse ahora en una operación de ese tamaño. El coste del fichaje, la postura firme del Inter y las prioridades inmediatas de la plantilla han enfriado una carpeta que hace poco parecía mucho más viva. Por eso, en estos momentos, el central italiano pierde terreno frente a otros objetivos más urgentes y más realistas.
Una carpeta casi detenida
La conclusión dentro del barcelonismo empieza a ser bastante clara. Bastoni ya no está en una fase caliente del mercado azulgrana, sino en una carpeta prácticamente detenida. Y mientras el Inter siga pidiendo mucho más de 40 o 50 millones y el Barça mantenga como prioridad reforzar el delantero y el extremo, el central italiano se aleja cada vez más del Camp Nou.