La Federación muestra su malestar por no haber sido informada de un procedimiento invasivo realizado al jugador antes de la concentración
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha emitido un comunicado oficial en el que expresa su sorpresa y malestar con el FC Barcelona por la gestión médica del caso Lamine Yamal. El organismo denuncia que los servicios médicos de la Selección no fueron informados previamente de un procedimiento invasivo al que fue sometido el futbolista el mismo día del inicio de la concentración.
Según la nota difundida este lunes, la RFEF tuvo conocimiento del tratamiento a las 13:47 horas, cuando el jugador debía incorporarse con la Selección, y no recibió el informe detallado hasta casi diez horas más tarde, a las 22:40 horas. En ese documento se especificaba que el futbolista debía guardar reposo entre siete y diez días.
El procedimiento que desató el conflicto
Lamine Yamal fue sometido a una radiofrecuencia en la zona del pubis, un tratamiento utilizado para aliviar el dolor asociado a la pubalgia que arrastra desde hace semanas. El procedimiento fue coordinado por los servicios médicos del Barça, siguiendo la supervisión del doctor Ricard Pruna y en consulta con especialistas externos.
Sin embargo, el hecho de realizarlo sin previo aviso a los médicos de la Selección ha generado un fuerte desencuentro institucional. En su comunicado, la Federación asegura que no recibió ninguna notificación previa sobre la intervención, algo que ha sido interpretado como una falta de coordinación y de respeto a los protocolos médicos establecidos.
La RFEF lamenta especialmente que la información haya llegado una vez concluido el tratamiento, limitando así su capacidad para evaluar la situación del jugador antes de su llegada a la concentración.
Lamine, liberado de la convocatoria
Ante este escenario, y priorizando la salud del futbolista, la RFEF decidió liberar a Lamine Yamal de la presente convocatoria. El jugador regresará a Barcelona para continuar con su proceso de recuperación bajo supervisión del cuerpo médico azulgrana.
Desde el entorno del jugador aseguran que la decisión de someterse a este tratamiento fue acordada con el club tras varios días de molestias persistentes. El objetivo era reducir el dolor sin necesidad de pasar por el quirófano, aunque el reposo indicado le impedirá participar en los compromisos internacionales.
La Federación, por su parte, subraya que su prioridad es la seguridad y el bienestar del deportista, aunque deja entrever su descontento con la forma en que se ha gestionado el caso. Fuentes próximas al organismo admiten que esperan una explicación formal por parte del Barça para aclarar lo sucedido.
Un nuevo frente entre Barça y Federación
El incidente vuelve a tensar las relaciones entre el FC Barcelona y la RFEF, ya marcadas por diferencias recientes en materia médica y de gestión de convocatorias. En el club defienden que actuaron pensando exclusivamente en la recuperación del jugador, mientras que en la Federación consideran que la falta de comunicación rompe los protocolos de coordinación habituales entre ambas entidades.
El episodio ha generado debate en el entorno culé, donde preocupa que el conflicto institucional pueda afectar al estado anímico de Lamine Yamal. El joven extremo, que sigue con molestias derivadas de la pubalgia, ya fue baja en el último partido y continuará su recuperación con un plan específico durante el parón internacional.
Por ahora, tanto el Barça como la Federación mantienen una postura prudente en público, aunque la tensión médica y comunicativa entre ambas partes es evidente. El caso Lamine reabre un viejo debate: ¿dónde termina la autoridad del club y dónde empieza la de la Selección?