Premier League y Bundesliga siguen de cerca su situación ante la falta de minutos.
El mercado de verano empieza a tomar forma en los despachos del FC Barcelona. Entre las decisiones más delicadas aparece el futuro de Roony Bardghji, que ha perdido protagonismo con Hansi Flick. La competencia en su posición ha reducido drásticamente sus oportunidades.
En el club entienden que mantener a un talento de su proyección sin continuidad puede frenar su evolución. La prioridad pasa por tomar una decisión antes de que su valor se estanque. Por ello, la dirección deportiva ya ha fijado una hoja de ruta clara.
Precio definido y varios interesados en Europa
El Barça está dispuesto a escuchar ofertas que se acerquen a los 20 millones de euros. Consideran que esa cifra refleja su potencial y permitiría generar un ingreso relevante para el Fair Play financiero. La intención es cerrar una operación beneficiosa para todas las partes.
En Inglaterra, varios clubes de la Premier League han pedido información preliminar. Equipos como el Tottenham, el Aston Villa y el Newcastle monitorizan su situación, atentos a una posible negociación si el Barça abre oficialmente la puerta. El ritmo y la exigencia física del campeonato inglés encajan con su perfil explosivo.
Desde Alemania también han surgido movimientos. Borussia Dortmund y RB Leipzig valoran su juventud y capacidad de desequilibrio en espacios reducidos. En la Bundesliga creen que podría explotar con mayor regularidad lejos de la presión inmediata del Camp Nou.
La competencia interna marca el escenario
El principal obstáculo para Bardghji ha sido la jerarquía ofensiva del equipo. La consolidación de Lamine Yamal como pieza estructural en la banda derecha ha limitado sus minutos de calidad. Flick valora su talento, pero no puede garantizarle continuidad sostenida.
En el vestuario no existe conflicto, pero sí una realidad competitiva evidente. El técnico alemán prefiere ser transparente con sus futbolistas antes que alimentar expectativas imposibles. Desde el entorno del jugador tampoco descartan un cambio de aires si se presenta un proyecto atractivo.
El Barça no considera la salida como un fracaso, sino como una gestión estratégica de activos. Si llega una oferta cercana a los 20 millones, el club la estudiará seriamente. El verano será decisivo para un talento que ya ha despertado interés en tres de las grandes ligas europeas.