El mes de febrero, tramo de la temporada donde todavía no se ganan títulos pero sí pueden perderse, nos ha traído consigo un FC Barcelona que ha sabido echar el cerrojo en defensa. Los números nos muestran un conjunto azulgrana mucho más seguro a nivel defensivo que meses atrás, cuando los marcadores reflejaban un resultado abultado en favor de los de Flick pero también algún tanto en contra. Es evidente que este Barça no ataca con la misma frescura que entonces, pero sí es mucho más seguro en lo que a la zaga se refiere. Y lo cierto es que a estas alturas de la campaña 24/25, con todo lo que se viene por delante, al aficionado culé, mientras se gane, le dará igual hacerlo por 5 a 2 que por 2 a 0.
En lo que llevamos de mes el cuadro barcelonista ha disputado cinco encuentros, cuatro de ellos de Liga y uno de Copa del Rey. Cierto es que los rivales no han sido de máxima entidad, pero las visitas a Mestalla, en el torneo del KO, o al Sánchez Pizjuán, en competición doméstica, nunca han sido duelos sencillos. Incluso recibir al Rayo en Montjuic, equipo revelación de la temporada, tampoco se presentaba como un paseo, y para nada lo fue. En estos cinco choques los del Flick tan solo han encajado un tanto, el que anotó Rubén Vargas en el 1 a 4 en tierras sevillanas. Los cuatro enfrentamientos restantes, todos con la portería a cero, lo que supone un total de 360 minutos sin recoger un balón de dentro de tu propio marco. Sin duda algo más que reseñable.
Está claro que las pruebas de fuego vienen ahora. En los próximos 30 días el FC Barcelona deberá enfrentarse en dos ocasiones al mejor Atlético de Madrid de los últimos años, primero en semis de Copa y después en lo que puede ser un partido trascendental para el devenir de la Liga, en un Metropolitano que será un infierno. También se medirá por partida doble al Benfica, en busca de una plaza en los cuartos de final de Champions. Primero en Da Luz, donde el Barça ya encajó cuatro goles no hace demasiado, y posteriormente en Montjuic. Y como guinda, de por medio, dos partidos como local ante Real Sociedad y Osasuna que pondrán a prueba el liderato azulgrana en competición liguera. En resumen; un mes no apto para cardíacos.
Pero si hay que hacer frente a este calendario, el cual se presenta con un cuchillo entre los dientes y muchas ganas de hacer daño, qué mejor manera de hacerlo que con la sensación de seguridad que transmite a día de hoy la zaga culé. Szczęsny lleva ya semanas dándole la razón a Flick, pareciéndose cada vez más a aquel guardameta que brilló en los mejores equipos de Europa, transmitiendo la sensación de que hay portero. Cubarsí sigue empeñado en hacernos creer que un central de 18 años puede desenvolverse con la veteranía y el saber hacer de uno de 32. Eric García ha renacido de sus cenizas como el Ave Fenix, pasando de tener pie y medio en el Girona a ser una opción fiable para la defensa azulgrana. Y los Iñigo Martínez, Jules Koundé y Alejandro Balde siguen rayando la perfección en sus apariciones.
Nada mejor que cuatro porterías a cero en cinco partidos para afrontar el tramo decisivo de la temporada. Quizás el Barça no ataca como antes, no tiene la frescura ni la pegada de meses atrás para dejar los partidos vistos para sentencia al descanso, pero los títulos también se gestan desde la defensa. Si no estás fino a la hora de marcar goles, hazte fuerte atrás para no concederlos.