Las relaciones entre el Celta de Vigo y el FC Barcelona han sido fluidas en los últimos años, facilitando movimientos interesantes como los de Rafinha y Óscar Mingueza. Pero el nexo entre ambos clubes no queda ahí, sino que podría trascender mucho más. Ahora, el conjunto gallego quiere aprovechar esta conexión para cerrar una nueva operación en el próximo mercado de fichajes.
Con la intención de reforzar su plantilla para la siguiente temporada, el equipo dirigido por Claudio Giráldez ha puesto la mirada en el Barça. El técnico español está decidido y quiere a un jugador que no entra en los planes de Hansi Flick. En el Camp Nou ya han tomado una decisión sobre su futuro, y su salida se considera una prioridad.
Sin sitio en el Barça
Según las últimas informaciones que han circulado en el entorno del club, el futbolista en cuestión es Ansu Fati, quien ha sido relegado a un papel completamente secundario en la plantilla. Su nombre figura en la lista de transferibles de Joan Laporta y Deco, quienes llevan tiempo buscando una solución para su caso. La principal razón de esta decisión radica en su elevado salario, que el club considera insostenible dada su escasa aportación en el campo.
Flick intentó darle oportunidades en algunos partidos, pero el extremo español no logró demostrar que sigue teniendo el nivel necesario para competir en la élite. Las lesiones han lastrado su progresión, y su rendimiento ha quedado muy lejos de lo que se esperaba de él tras su irrupción en el primer equipo hace unos años. Ahora, el Celta ve en Ansu una oportunidad para reforzar su ataque y Giráldez ha solicitado a la directiva que haga un esfuerzo para conseguir su cesión o un traspaso definitivo.
Operación complicada
El Barça, consciente de que el valor de mercado de Ansu Fati ha caído considerablemente, está dispuesto a facilitar su salida para liberar masa salarial. Las conversaciones ya han comenzado, y todo apunta a que el club culé aceptaría condiciones flexibles para concretar la operación. Sin embargo, la mayor dificultad radica en convencer al jugador de que acepte un cambio de aires, renunciando a su actual contrato.
A pesar de que Deco ya ha dado luz verde a la negociación, la decisión final está en manos de Ansu. Su contrato con el Barça le garantiza unos 12 millones de euros anuales, una cifra difícil de igualar para el Celta o cualquier otro equipo interesado en él. Flick ha sido claro y no cuenta con Ansu Fati para la próxima temporada, pero la gran incógnita es si el futbolista estará dispuesto a dar un paso al costado.