El jugador que estaba en la lista prioritaria de Deco para reforzar al Barça ha elegido al eterno rival.
La defensa del FC Barcelona vive un momento delicado en el inicio de la temporada. La inesperada salida de Íñigo Martínez hacia Arabia Saudí dejó al equipo con un vacío importante en la zaga. Desde entonces, Joan Laporta y Deco han trabajado contrarreloj en busca de un refuerzo de garantías.
En los despachos del Camp Nou había un nombre claro, señalado como objetivo prioritario. Se trataba de un central joven, internacional, con experiencia en grandes escenarios europeos y con contrato próximo a finalizar. El convencimiento era absoluto: debía convertirse en la piedra angular de la defensa del futuro.
La obsesión de Deco y Flick
Hans-Dieter Flick, consciente de las dudas que genera Ronald Araújo por su irregular inicio de curso, pidió un fichaje inmediato. El técnico alemán considera que el uruguayo no ha alcanzado aún la regularidad necesaria para liderar la línea defensiva. Por ello, pidió a Deco que asegurara la llegada de un compañero de máximo nivel.
Deco no tardó en mover contactos y acelerar gestiones. Sabía que el futbolista tenía varias propuestas importantes sobre la mesa. Pero confiaba en el atractivo del proyecto culé y en la posibilidad de formar dupla con Pau Cubarsí.
Sin embargo, la presencia de Araújo condicionó todo desde el principio. El capitán uruguayo reclamó públicamente su rol indiscutible en el centro de la zaga. Y dejó claro que no aceptaba competencia directa por su puesto en el once titular.
Ese mensaje no pasó inadvertido para el entorno del central pretendido. El jugador empezó a percibir que en el Barça no tendría garantizados los minutos que buscaba. Y con un año clave en su carrera, optó por no arriesgarse a una situación incierta.
Mientras en Barcelona se debatía cómo encajar la operación en el ajustado margen del ‘fair play’, apareció un nuevo actor. Desde Madrid lanzaron una propuesta contundente, tanto en lo económico como en lo deportivo. El proyecto incluía salario superior, continuidad asegurada y la posibilidad de pelear inmediatamente por títulos.
El Barça no pudo competir con esas condiciones. Joan Laporta y Deco hicieron el máximo esfuerzo, pero sus limitaciones económicas pesaron demasiado. Y mientras Flick reclamaba refuerzos, el central elegido dio un giro definitivo a su futuro.
Una despedida que duele
La noticia cayó como un golpe durísimo en el vestuario azulgrana. Pau Cubarsí esperaba compartir línea con un central experimentado que le ayudara a crecer. En cambio, Flick se verá obligado a seguir confiando en Araújo como líder defensivo, pese a sus altibajos.
El jugador en cuestión ya se ha despedido de sus compañeros más cercanos y prepara un cambio de aires. El Barça pierde así una de sus grandes prioridades de mercado. Y lo hace, además, viendo cómo el eterno rival logra reforzarse con una pieza estratégica.
El futbolista que finalmente vestirá de blanco es Ibrahima Konaté, procedente del Liverpool. Deco lo tenía señalado como el gran deseo para este mercado, pero el francés se decantó por el proyecto del Real Madrid. Araújo seguirá siendo el eje de la zaga en el Barça, mientras en Chamartín celebran un fichaje de primer nivel.