El FC Barcelona continúa ajustando su plantilla de cara al futuro, y el centro del campo vuelve a estar en el foco. Aunque la medular es una de las zonas más ricas en talento, hay una posición que sigue generando dudas. El pivote defensivo necesita un dueño fiable y duradero para los próximos años.
Esa figura no termina de consolidarse desde la salida de Sergio Busquets. Frenkie de Jong ha asumido ese rol en varias fases, pero su perfil natural no encaja del todo con las exigencias del puesto. Además, su renovación está en punto muerto, y eso solo alimenta la incertidumbre.

Una posición que sigue sin resolverse
El neerlandés ha sido importante esta temporada, pero no ha despejado las dudas sobre su futuro. Su adaptación como ‘5’ ha funcionado a ratos, pero no hay garantía de continuidad. Mientras tanto, el club observa el mercado en busca de un refuerzo específico para ese puesto.
En paralelo, Casadó ha tenido oportunidades desde el filial, pero no ha logrado afianzarse en el primer equipo. Su progresión se ha visto afectada por una lesión y por la presión del entorno. Por eso, Deco y la dirección deportiva han tenido que activar nuevas alternativas.

Durante meses, Joshua Kimmich fue el favorito absoluto para reforzar el pivote. Su experiencia, su calidad y su liderazgo eran ideales para dar un salto de nivel. Sin embargo, su renovación con el Bayern ha cerrado esa puerta de manera definitiva.
La otra gran opción era Martín Zubimendi, pero todo indica que acabará vistiendo de blanco. Florentino Pérez está dispuesto a pagar su cláusula de rescisión y sellar su fichaje al final de la temporada. Otro golpe doloroso en el mercado de fichajes por parte del eterno rival.

Un nuevo revés desde Madrid
Zubimendi siempre fue visto como el reemplazo ideal de Busquets. Su lectura táctica, serenidad y visión lo convierten en uno de los pivotes más prometedores de Europa. El Barça apostó fuerte, pero el Real Madrid ha actuado con rapidez y determinación.
Desde la Ciudad Condal, este movimiento ha sido recibido con decepción, pero también con reacción inmediata. La directiva no ha tardado en poner sobre la mesa una alternativa que, aunque inesperada, está cargada de simbolismo. Y esta vez, la solución llega desde casa.

El club ha decidido apostar por una de sus mayores joyas juveniles. Un mediocentro que ya ha dado muestras de su calidad y que muchos comparan con Busquets por su estilo de juego. Aunque actualmente se encuentra en proceso de recuperación, el cuerpo técnico tiene plena confianza en él.
Su nombre ha estado en boca de los técnicos desde principios de temporada. Pese a su juventud, ya ha debutado con el primer equipo y ha dejado muy buenas sensaciones. Su madurez con el balón, su posicionamiento y su capacidad de anticipación son sus principales virtudes.

El elegido
Sí, se trata de Marc Bernal, la perla de la Masia que ha enamorado a Hansi Flick y al área deportiva. A sus 17 años, es considerado el heredero natural del rol de ‘5’ en el Barça. Su envergadura, visión de juego y serenidad recuerdan al mejor Busquets.
Actualmente, Bernal trabaja a fondo en su recuperación tras una lesión que lo apartó varios meses. El plan del club es que esté en plena forma para la pretemporada del próximo curso. Si todo va bien, tendrá ficha con el primer equipo y minutos desde el arranque.

Lejos de entrar en subastas o grandes desembolsos, el Barça ha decidido mirar hacia dentro. Recuperar el espíritu de cantera, confiar en el talento propio y formar a sus estrellas desde la base. Bernal representa esa visión y ya se prepara para asumir el desafío.
Con el fichaje de Zubimendi por parte del Real Madrid, el Barça opta por su propio proyecto a largo plazo. Y aunque la comparación será inevitable, el tiempo dirá quién ha tomado la mejor decisión. Lo cierto es que, para muchos culés, la apuesta por Bernal es también una victoria simbólica.