El jugador se convierte en la gran sorpresa del técnico alemán ante la crisis del lateral derecho
El Barça lleva semanas buscando un perfil fiable para el lateral derecho, una posición que sigue sin dueño. Flick ha tenido que recurrir a centrales adaptados y decisiones de emergencia, algo que el técnico alemán quiere evitar cuanto antes. La situación ha obligado al staff a mirar directamente hacia la Masia en busca de un perfil más natural para ese rol.
En este contexto ha aparecido Guillem Víctor, un juvenil de 18 años que llevaba tiempo llamando la atención en el filial. Su polivalencia y madurez han convencido al entrenador, que decidió subirlo a entrenar con el primer equipo para evaluarlo personalmente. La llamada confirma que su candidatura va muy en serio.
Un lateral con formación completa en la Masia
Guillem llegó al club desde Sant Cugat y ha pasado por prácticamente todas las posiciones del campo durante su etapa formativa. Primero actuó como extremo, después como mediocentro y finalmente como defensor, lo que le dio una visión global del juego poco habitual en un lateral. Esta capacidad para entender distintos registros es uno de los aspectos que más valora Flick.
Sus entrenadores destacan su disciplina, su lectura táctica y su regularidad. No es un jugador de grandes estridencias, pero rara vez baja su nivel y siempre cumple lo que se le pide. Esa fiabilidad ha sido clave para que subiera puestos de manera silenciosa pero constante.
La razón por la que Flick se fija en él ahora
El técnico necesita un lateral que pueda incorporarse por dentro, producir ventajas y mantener equilibrio defensivo. Guillem encaja en ese perfil por su inteligencia para interpretar el ritmo de cada jugada y por su capacidad para combinar en espacios reducidos. Además, su carácter responsable y su facilidad para adaptarse lo convierten en una apuesta segura a corto plazo.
La falta de alternativas del primer equipo ha acelerado todo. Con lesiones en el filial y reconversiones forzadas en el primer equipo, Flick quiere un jugador de oficio que pueda cumplir sin inventos. El juvenil reúne todas esas condiciones y ya tiene opciones reales de entrar en una convocatoria oficial.
Una oportunidad que puede cambiarlo todo
Guillem Víctor ya ha demostrado en el Barça Atlètic que puede competir en escenarios exigentes. Su actitud, su serenidad y su madurez son claves para afrontar el salto sin vértigo. Si mantiene este nivel en los entrenamientos con el primer equipo, podría convertirse en una solución inesperada para el técnico alemán.
El Barça necesitaba alternativas y la Masia vuelve a responder. Guillem Víctor, silencioso y trabajador, está empezando a convertirse en una de las sorpresas más interesantes del proyecto de Flick.