No a la opción de compra sobre Marcus Rashford

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Written by Albert Artasona

marzo 9, 2026

El rendimiento del jugador inglés no invita a que el Barça ejecute la opción de compra por 30 millones a final de temporada.

Con tres meses de competición todavía por delante, es difícil asegurar que no pueda haber un giro de guión. De hecho, ojalá lo haya, pues significaría que las actuaciones de Marcus Rashford han vuelto a poner en un dilema a la dirección deportiva del FC Barcelona. Pero a día de hoy, con lo que hemos visto del extremo inglés en lo que va llevamos de campaña, parece difícil que vaya a activarse la opción de compra por 30 millones de euros. De acuerdo, no es una cantidad elevada para los precios que se pagan en la actualidad, pero para un club con dificultades económicas como el Barça es una cifra que debe destinarse al fichaje de un futbolista titular, y no a la adquisición de un jugador que simplemente te permita tener mayor fondo de armario.

 

El problema es el mismo que en los últimos años. Marcus es un sí pero no. Un jugador completo que a sus 28 años debería estar en el apogeo de su carrera, teniendo en cuenta que tiene unas cualidades fantásticas para despuntar en faceta ofensiva. El de Manchester es un portento físico, extremadamente rápido, con un notable uno contra uno y un envidiable golpeo de balón. Pero, a la hora de la verdad, todas esas virtudes aparecen a cuentagotas. Quizás sea un tema mental, porque la irregularidad que le ha lastrado en las últimas temporadas es la misma que le pasa factura en Barcelona. Y cuando a nivel físico todo parece en estado óptimo pero las cosa no va, todo apunta al plano psicológico. 

Hasta ahora, oportunidades de brillar no le han faltado a Rashford. Hansi Flick ha contado con él, tanto para dar descanso a Raphinha como para sustituirlo cuando el brasileño ha estado lesionado. Su presencia en la plantilla se antojaba determinante a inicio de temporada, sobre todo por el hecho de ser un jugador con mucho desequilibrio, algo de lo que anda bastante cojó el conjunto azulgrana. No obstante, más allá de una noche mágica en Newcastle y de algún que otro partido notable, el rendimiento del extremo inglés se ha instalado, hace ya meses, en un bache del que no parece saber salir. Como vimos en Bilbao, su presencia en el verde se limita a intentar ensanchar el campo, recibir el balón para amagar con el desborde y devolver el esférico a quien se lo ha hecho llegar. Sin mostrar el abanico de recursos que sabemos que atesora. Limitando sus intervenciones más notorias al lanzamiento de saques de esquina o de faltas laterales, y con eso no se justifican 30 millones.

 

Una segunda visita a Sant James’ Park da un ápice de esperanza a sus defensores. Como ya viéramos en el primer duelo con las urracas, volver a Inglaterra, el lugar en el que Rashford deslumbró en sus inicios, le sienta bien al de Manchester. Allí silenció el estadio con un doblete descomunal allá por el mes de septiembre, recordando al explosivo delantero de los red devils que parecía tener un futuro más que prometedor por delante. Ojalá una nueva exhibición de Marcus en Newcastle vuelva a reabrir el debate acerca de si el Barça debe o no activar la opción de compra en verano. Pero, a día de hoy y con lo visto hasta el momento, 30 millones a cambio de un futbolista irregular con bastantes más sombras que luces me parece un precio que en Can Barça ni pueden ni deben permitirse.