El técnico alemán ha pedido a Deco que le busque una salida
El Barça atraviesa uno de los momentos más delicados de la temporada. El equipo de Flick se fue al parón de selecciones de octubre con dos derrotas consecutivas que han dejado huella.
Lamine Yamal y Raphinha, las grandes ausencias
Las bajas de Lamine Yamal y Raphinha están afectando más de lo esperado. Son, junto a Pedri, los dos futbolistas más desequilibrantes del equipo. Lamine arrastra problemas de pubalgia y todavía no está al cien por cien, mientras que Raphinha se recupera de una lesión muscular.
Sin ellos, el Barça pierde velocidad, desequilibrio y sobre todo presión alta. Flick lo ha repetido en más de una ocasión: “Sin Raphinha, el equipo presiona peor”. Su intensidad en la recuperación y su sacrificio sin balón son insustituibles, mientras que la capacidad de Lamine Yamal para generar superioridades en uno contra uno es clave.
Una delantera sin chispa
Ante el Sevilla, Flick probó nuevas combinaciones en ataque, pero ninguna dio resultado. Ferran Torres y Marcus Rashford intentaron estirar al equipo, pero se encontraron demasiado solos y sin apoyo desde las bandas. Lewandowski, por su parte, apenas participó en el juego, y su influencia fue casi nula durante los noventa minutos.
El equipo se vio plano, previsible y sin ideas, un síntoma que preocupa de cara a los próximos compromisos. Sin Lamine ni Raphinha, el Barça pierde imprevisibilidad, y eso se traduce en falta de goles. Los dos extremos son esenciales en el modelo de Flick, que busca amplitud constante y jugadores capaces de romper líneas.
Flick pide soluciones inmediatas
Después del encuentro en Sevilla, Flick fue claro en su análisis. El técnico cree que el problema no es solo táctico, sino también de calidad individual en ciertos puestos. En especial, mira hacia los futbolistas más jóvenes, los que deben aprovechar las ausencias para demostrar que pueden ser importantes en el primer equipo.
Sin embargo, algunos de ellos no han dado el paso adelante que se esperaba. Flick ha sido paciente, ha rotado y ha confiado en los jóvenes, pero empieza a perder la fe en varios de ellos. El alemán considera que para competir al máximo nivel, el Barça necesita futbolistas que estén preparados mental y físicamente para asumir la presión de un club como este.
La juventud no basta en el Barça
Uno de los proyectos que más ilusión generaba en verano está empezando a quedarse sin crédito. Llegó como una apuesta de futuro, con un perfil ideal para el modelo del club y un potencial enorme. Sin embargo, su adaptación ha sido mucho más lenta de lo previsto y sus actuaciones han dejado dudas.
A pesar de su talento, le está costando dar el salto a la exigencia del fútbol español. Flick entiende que el jugador necesita minutos, continuidad y confianza, pero cree que el Barça no puede esperar más a costa de los resultados. Por eso, la decisión está prácticamente tomada y el club ya estudia opciones para el mercado de invierno.
Decisión tomada para enero
Según informa El Nacional, Hansi Flick ha pedido expresamente a la dirección deportiva que busque una salida en enero para Roony Bardghji. El sueco, fichado este verano por 2 millones procedente del Copenhague, no ha conseguido adaptarse al ritmo competitivo del Barça.
El club considera que una cesión es la mejor solución para que pueda crecer y regresar más maduro. Su calidad está fuera de toda duda, pero Flick cree que todavía no es lo suficientemente bueno para competir por un puesto.
La idea es que Bardghji salga a un equipo de Primera o a un club europeo que le garantice minutos. Roony Bardghji, de promesa a descarte temporal. Flick no pierde la fe en su talento, pero su mensaje es claro: en el Barça no basta con prometer, hay que rendir ya.