El delantero argentino es el gran anhelo de Laporta para este mandato
El Barça ha puesto punto final al mercado de fichajes de esta temporada con la tranquilidad de haber cubierto dos posiciones clave. La llegada de Joan García, portero procedente del Espanyol, por 25 millones de euros, refuerza una demarcación que era prioritaria para el club. Mientras tanto, la cesión de Marcus Rashford, procedente del Manchester United, aporta pólvora y desequilibrio en ataque.
Ambas operaciones han sido vistas como movimientos estratégicos: Joan García es la apuesta de futuro para la portería, mientras que Rashford encaja en el presente inmediato para reforzar la delantera. Con estos dos nombres, Hansi Flick se siente satisfecho, y la directiva cree haber encontrado equilibrio entre inversión razonable y rendimiento deportivo.
La mirada puesta en 2026
Sin embargo, en el Barça no hay tiempo para relajarse. Aunque el mercado actual acaba de cerrarse, la directiva ya trabaja con la vista puesta en 2026. Será entonces cuando Robert Lewandowski finalice contrato y, previsiblemente, ponga fin a su etapa.
El club es consciente de que reemplazar al delantero polaco será un desafío enorme y, por ello, ya ha comenzado a diseñar su estrategia. El objetivo es incorporar un 9 de talla mundial que pueda garantizar goles y convertirse en el nuevo líder de la delantera.
Julián Álvarez, el gran objetivo
El nombre que más gusta en la dirección deportiva es Julián Álvarez. El delantero argentino del Atlético de Madrid se ha consolidado como una de las estrellas de LaLiga y es considerado el heredero natural para ocupar el puesto que dejará Lewandowski. Su olfato goleador, versatilidad y juventud lo convierten en el fichaje soñado para el Barça en 2026.
Además, la planificación financiera del club juega a favor de este objetivo. Este verano solo se han invertido 25 millones en Joan García, una cifra relativamente baja que permitirá a la directiva afrontar en el futuro una operación más ambiciosa. Laporta y su equipo saben que Julián no será barato, pero están dispuestos a hacer un gran esfuerzo.
La Champions, la clave del fichaje
El principal escollo es el precio, ya que el Atlético no dejará salir fácilmente a su estrella. Sin embargo, en el Barça creen que puede haber un escenario favorable si el conjunto rojiblanco no logra clasificarse para la Champions. El inicio de temporada del Atlético no ha sido positivo, con apenas dos puntos de nueve, y la competencia de Villarreal y Athletic Club podría complicar su camino hacia Europa.
De no entrar en Champions, los ingresos del Atlético caerían de forma notable, lo que podría obligarles a vender a su jugador más valioso. En ese contexto, el Barça tendría una oportunidad única para lanzarse a por Julián Álvarez. El sueño de Laporta es verlo vestido de azulgrana y liderando la delantera, y todo apunta a que 2026 será el año en que el club lo dará todo por conseguirlo.