El jugador del Atlético de Madrid que el Barça ha rechazado dos veces

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Written by Javi Bisús

febrero 6, 2026

El extremo nigeriano estuvo sobre la mesa azulgrana desde 2024, pero el club priorizó otros objetivos

El nombre de Ademola Lookman vuelve a sobrevolar el entorno del FC Barcelona tras su impactante aterrizaje en el Atlético de Madrid. El extremo nigeriano, fichado en enero por 35 millones de euros, fue ofrecido al Barça hasta en dos ocasiones durante los últimos mercados, pero el club decidió no activar la operación.

El estreno de Lookman con la camiseta rojiblanca, especialmente su exhibición copera ante el Betis, ha reabierto el debate en clave azulgrana. No tanto por una oportunidad perdida inmediata, sino por una cadena de decisiones condicionadas por el límite salarial y por prioridades deportivas que marcaron la hoja de ruta del club.

Contactos desde 2024 y seguimiento constante

El Barça conocía bien a Lookman. Desde 2024 hubo contactos recurrentes gracias a la buena relación con su entorno, compartido con otros futbolistas del club. En los despachos se le consideraba un perfil diferencial por banda, vertical, potente y con gol, capaz de marcar diferencias en escenarios europeos.

El punto de inflexión llegó en mayo de 2024. Deco presenció en directo la final de la Europa League en la que Lookman firmó un histórico ‘hat-trick’ con el Atalanta ante el Bayer Leverkusen. Aquella noche confirmó al nigeriano como una estrella continental y reforzó su candidatura para grandes clubes.

Las prioridades del Barça cambiaron el rumbo

Pese al interés, el Barça optó por otras vías. En el verano de 2024, la prioridad fue cerrar la llegada de Dani Olmo, un perfil que encajaba mejor en la planificación deportiva. A ello se sumó el intento fallido por Nico Williams y la imposibilidad de acometer fichajes de banda por las restricciones del fair play financiero.

Un año después, el escenario se repitió. Lookman volvió a estar disponible en 2025, pero el Barça seguía sin margen de inversión. El club exploró operaciones ambiciosas por Nico Williams y Luis Díaz, pero terminó recurriendo a la cesión de Marcus Rashford como solución de equilibrio económico.

Mateu Alemany, clave en su llegada al Atlético

Mientras el Barça miraba con cautela, Mateu Alemany aprovechó el contexto. Ya fuera del Camp Nou y al frente de la dirección deportiva del Atlético, el ejecutivo mallorquín se movió con rapidez y convenció al entorno del jugador para cerrar el fichaje.

El Atalanta había bloqueado salidas anteriores, incluso rechazando una oferta de 45 millones del Inter. Esa tensión interna aceleró la ruptura definitiva y facilitó una operación que el Atlético supo ejecutar en el momento justo.

Un debate que vuelve a escena

En el Barça asumen que Lookman fue una opción real, pero también recuerdan que la decisión estuvo marcada por la falta de límite salarial. La operación, menos costosa que otras exploradas, no encajó en un contexto donde cada euro debía justificarse.

Ahora, con el nigeriano brillando en LaLiga, el debate reaparece. No como reproche inmediato, sino como reflejo de un periodo en el que el club tuvo que elegir con el freno de mano puesto.

Mirando al futuro

El Barça sigue priorizando la continuidad de Rashford y la estabilización económica para recuperar capacidad de maniobra. El caso Lookman sirve como recordatorio de cómo el mercado castiga las dudas y premia la determinación.

Mateu Alemany movió ficha. El Atlético reaccionó. Y el Barça, condicionado por su realidad financiera, volvió a decir no. Dos veces.