Joan Laporta dice lo que todos piensan sobre lo de Dro y el PSG

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Written by Javi Bisús

enero 27, 2026

El presidente del Barça reconoce el fuerte malestar interno tras una operación inesperada que rompió la planificación deportiva

La salida de Dro Fernández rumbo al Paris Saint-Germain ha dejado una huella profunda en los despachos del FC Barcelona. Lo que debía ser una transición ordenada para una de las perlas de La Masia acabó convirtiéndose en un episodio tenso, marcado por decisiones unilaterales y un desenlace que nadie esperaba en el club azulgrana.

El presidente Joan Laporta rompió su silencio tras cerrarse la operación y no escondió su enfado. “Fue una sorpresa muy desagradable”, reconoció públicamente, dejando claro que la marcha del joven centrocampista no entraba en los planes del Barça a corto plazo. El malestar no fue solo institucional, sino también deportivo y emocional.

Un giro inesperado en plena temporada

Durante semanas, Dro Fernández había sido integrado progresivamente en la dinámica del primer equipo. Hansi Flick contaba con él como una pieza de rotación, valorando su crecimiento y su adaptación al ritmo de la élite. Por eso, cuando el entorno del jugador comunicó su intención de salir de forma inmediata, el golpe fue mayúsculo.

La cláusula de rescisión, fijada en seis millones de euros, apareció de repente sobre la mesa. En el club no se entendía el movimiento, ya que existía un acuerdo verbal para tratar su futuro una vez alcanzada la mayoría de edad, con una hoja de ruta deportiva clara dentro del Barça. Esa planificación saltó por los aires en cuestión de días.

Del conflicto a la negociación

Tras conocerse la decisión del jugador, Flick reaccionó con contundencia. Dro pasó a entrenarse en solitario, apartado del grupo, mientras se buscaba una solución que evitara un daño mayor. En ese contexto, Barça y PSG optaron por negociar directamente para evitar la ejecución literal de la cláusula.

El acuerdo final se cerró por ocho millones de euros más variables, una cifra superior a la cláusula inicial. Para el Barça, al menos, el desenlace permitió mejorar el ingreso económico y suavizar una salida que ya era inevitable. Para el PSG, la fórmula evitó un sobrecoste fiscal y aceleró la incorporación del futbolista.

El enfado de Laporta y el mensaje interno

Laporta fue claro al explicar que el club se sintió traicionado por las formas. Más allá del dinero, lo que dolió fue la ruptura de confianza. Desde la directiva se insiste en que el Barça había apostado por el jugador, ofreciéndole contexto, minutos y un plan de crecimiento progresivo.

El presidente quiso enviar también un mensaje hacia dentro. La gestión del talento joven será aún más estricta a partir de ahora, con mayor control contractual y menos margen para escenarios inesperados. El caso Dro ha servido como advertencia.

El Barça pasa página

Con la operación ya cerrada, el FC Barcelona intenta cerrar un capítulo incómodo. El PSG incorpora a un futbolista con enorme proyección y el Barça obtiene un ingreso superior al previsto, pero la sensación interna es amarga.

La salida de Dro Fernández no fue solo un traspaso. Fue un choque de proyectos, de tiempos y de expectativas. Y Laporta lo dejó claro: en el Camp Nou no se esperaba, ni mucho menos, un desenlace así.