El técnico alemán no descarta seguir en el Barça y prioriza ganar antes que hablar de contratos.
Hansi Flick ha roto su silencio sobre su futuro en el FC Barcelona. A las puertas de cumplir sus primeros 100 partidos en el banquillo azulgrana, el entrenador ha dejado una frase que no ha pasado desapercibida. “¿Por qué no renovar? Estoy disfrutando aquí, es un honor entrenar al Barça”, afirmó con naturalidad.
El técnico alemán aseguró sentirse plenamente integrado en la Ciudad Condal. Destacó la implicación del vestuario y el trabajo diario del grupo. También dejó claro que su prioridad sigue siendo competir y ganar antes que hablar de cifras.
Flick evitó centrarse en récords personales o comparaciones históricas. Prefiere mantener el foco en el rendimiento colectivo. Su mensaje fue directo: ganar, ganar y ganar.
Sintonía total con el vestuario
El entrenador destacó la armonía existente dentro del grupo. Explicó que ha delegado en los capitanes la gestión interna de las multas por impuntualidad. Ese gesto refuerza la sensación de liderazgo compartido en el vestuario.
La confianza mutua entre cuerpo técnico y jugadores es uno de los pilares del proyecto actual. Flick considera que esa estabilidad es clave para competir hasta el final. No quiso entrar en debates contractuales en mitad de la temporada.
Sobre el estado físico de la plantilla, reconoció que la baja de Frenkie de Jong es complicada. Lo definió como un futbolista difícil de sustituir por su perfil único. Aun así, mostró plena confianza en las alternativas disponibles.
Champions y mensaje sin excusas
En cuanto al sorteo europeo, el técnico evitó cualquier exceso de optimismo. El cruce ante el Newcastle United fue valorado con respeto absoluto. Flick recordó que a estas alturas cualquier rival tiene calidad suficiente.
También quiso zanjar rumores sobre su relación con la directiva. Aclaró que el reciente acto vinculado a Joan Laporta fue estrictamente privado. Reafirmó su compromiso total con el proyecto deportivo.
De cara al duelo ante el Villarreal CF, su mensaje fue contundente. No quiere excusas por las bajas ni distracciones externas. Solo piensa en los jugadores disponibles.
Flick no garantiza nada, pero tampoco cierra la puerta. Se siente feliz en el Barça y lo transmite públicamente. Y mientras el equipo compita por títulos, la renovación será una conversación inevitable.