La dirección deportiva del Barça trabaja en una operación que ilusionaría a todos
Joan Laporta prepara un movimiento que puede marcar su presidencia. El presidente azulgrana quiere cerrar su mandato en 2026 con un fichaje de impacto mundial, uno de esos que devuelven ilusión y colocan al Barça en el foco. El objetivo es repetir golpes de efecto como los que supusieron Ronaldinho en 2003 o Robert Lewandowski en 2022.
El contexto deportivo acompaña, ya que el equipo de Hansi Flick viene de conquistar el triplete nacional. Copa, Supercopa y Liga dieron brillo a un proyecto que combina juventud, talento y competitividad. Sin embargo, en el club creen que falta un fichaje que haga soñar a lo grande en Europa.
El último gran reto de Laporta
El presidente es consciente de que un movimiento así también reforzaría sus opciones de reelección. El barcelonismo valora los títulos, pero también esos nombres que llegan para ilusionar y marcar una época. Por eso, la directiva trabaja en silencio en un plan que apunta directamente al mercado de 2026.
Ese verano Robert Lewandowski termina contrato y dejará un hueco que solo se puede cubrir con otra estrella de talla mundial. El recambio debe ser inmediato y, al mismo tiempo, garantizar futuro a medio plazo.
El perfil que busca el Barça
La dirección deportiva, con Deco al frente, lleva tiempo analizando el mercado de delanteros y maneja varias opciones. El ideal es un goleador consolidado, con capacidad para asumir la presión desde el primer día. Además, debe tener experiencia internacional y hambre de títulos.
Los informes incluyen a varios nombres. En el Barça no se contempla un parche, sino un fichaje que lidere la plantilla junto a Lamine Yamal durante los próximos años. Y ahí entra la lista de candidatos.
Julián Álvarez, la alternativa
Uno de los nombres mejor valorados es Julián Álvarez. El argentino gusta por su movilidad, su capacidad de presión y su eficacia en el área. En el club creen que encajaría en el modelo de Flick y que podría crecer todavía más en un entorno como el azulgrana.
El problema es que su situación en el Atlético de Madrid no facilita una salida sencilla. Los colchoneros no quieren desprenderse de una de sus piezas clave y exigirían una cifra desorbitada. Por eso, aunque Julián gusta, no es el favorito.
El golpe soñado por Laporta
El gran objetivo tiene otro nombre y apellido. Varios medios señalan que Joan Laporta sueña con traer al Camp Nou al delantero más deseado del planeta. El presidente cree que podría tener una oportunidad real si se repiten los problemas del pasado curso en Manchester.
La clave estará en los resultados del City y en el papel de Pep Guardiola. Si los ingleses encadenan otra temporada sin títulos, el proyecto podría resentirse y abrir la puerta a una salida inesperada. Laporta se agarra a ese escenario para planear un fichaje que haría historia.
La ilusión está servida y el plan ya se cocina en los despachos. El fichaje galáctico que Laporta quiere cerrar en 2026 para sustituir a Lewandowski y dejar un legado inolvidable es Erling Haaland.