Deco se reúne con su agente mientras el United cierra la puerta a rebajar los 30 millones.
El futuro de Marcus Rashford vuelve a colocarse en el centro del mercado azulgrana. El atacante ha manifestado públicamente y en privado su deseo de continuar en el FC Barcelona. Sin embargo, su continuidad no dependerá solo de voluntad deportiva.
La clave inmediata es económica y pasa por una rebaja salarial considerable. El Fair Play financiero limita cualquier margen si no se ajustan contratos relevantes. En el club consideran imprescindible que el jugador haga un esfuerzo claro.
Hoy mismo, Deco se ha reunido con el agente del futbolista para avanzar en el traspaso permanente. La intención del Barça es explorar vías que permitan cerrar la operación sin desequilibrar la masa salarial. El encuentro confirma que la voluntad deportiva existe en ambas partes.
El Manchester United no cede
El gran obstáculo sigue siendo la postura firme del Manchester United. El club inglés no está dispuesto a renegociar la opción de compra fijada en 30 millones de euros. Consideran que el precio ya es ajustado para un atacante de su perfil y edad.
En Old Trafford no contemplan descuentos ni fórmulas que reduzcan el impacto inmediato. La directiva inglesa entiende que el mercado de la Premier podría ofrecer alternativas similares. Esa posición endurece las conversaciones con el Barça.
Deco analiza escenarios como pagos fraccionados o variables por rendimiento. El objetivo es adaptar la operación a la realidad financiera azulgrana actual. Sin creatividad económica, el acuerdo será complicado.
La decisión final, en manos del jugador
Rashford sabe que su continuidad pasa por un sacrificio salarial significativo. El club no puede asumir su ficha actual sin comprometer otras operaciones prioritarias. La rebaja será condición indispensable para avanzar.
Hansi Flick valora su capacidad de desborde y polivalencia ofensiva. El técnico cree que puede aportar soluciones en partidos de máxima exigencia. Pero también entiende que la estructura salarial debe mantenerse equilibrada.
El mercado entra en fase decisiva y el tiempo juega un papel determinante. Si el jugador acepta el ajuste económico, el Barça insistirá. Si no, los 30 millones del United podrían cerrar definitivamente la puerta.