El extremo noruego gusta en el Camp Nou y podría salir este verano por un precio asumible.
El mercado empieza a moverse y hay un nombre que gana fuerza en la agenda del Barça. Andreas Schjelderup apunta a ser una de las oportunidades del verano. El Benfica ya ha dejado claro que está dispuesto a vender… si llega la oferta adecuada.
El club portugués quiere hacer caja con el extremo de 21 años. Su presidente, Rui Costa, lo considera una de las ventas clave para remodelar la plantilla. Y eso abre una puerta que el Barça sigue muy de cerca.
Schjelderup ha despertado mucho interés tras su crecimiento en los últimos meses. Especialmente después de su gran rendimiento en Champions. Y en el Barça no ha pasado desapercibido.
Flick quedó impresionado
El nombre del noruego no es nuevo en los despachos azulgranas. Hansi Flick quedó especialmente sorprendido con su actuación en Lisboa. Desde entonces, su perfil está marcado en la lista.
Es un extremo zurdo puro, con desborde, velocidad y gran capacidad en el uno contra uno. Un perfil que encaja perfectamente en lo que busca el Barça para reforzar las bandas.
Además, su margen de crecimiento es enorme. Con solo 21 años, se considera una apuesta de presente y futuro.
Un precio asumible… con matices
El Benfica ha tasado al jugador en torno a los 20 millones de euros. Una cifra que lo convierte en una opción muy interesante dentro del mercado actual. Eso sí, no habrá facilidades si se genera competencia.
El futbolista tiene contrato hasta 2028 y una cláusula de 100 millones. Pero en Portugal saben que este verano es el momento ideal para vender. Y están abiertos a negociar.
El Barça, por su parte, no entrará en subastas. Si el precio sube demasiado, activará otras alternativas. La operación dependerá totalmente de las condiciones finales.
Una operación con contexto
El fichaje de Schjelderup no es una prioridad absoluta, pero sí una opción real. Todo dependerá de lo que ocurra con otras operaciones en ataque. El club quiere elegir bien antes de dar el paso.
Además, hay un factor que puede jugar a favor del Barça. Su agente, Rafaela Pimienta, mantiene buena relación con la directiva azulgrana. Y eso puede facilitar los contactos.
El verano será clave para definir esta operación. Pero hay una realidad clara: el Benfica está dispuesto a vender… y el Barça está atento.