Dro la lía en el PSG: Se desata la tensión

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Written by Javi Bisús

marzo 18, 2026

La llegada del exjugador del Barça ha generado malestar en el fútbol base parisino

Dro Fernández ya está provocando un fuerte terremoto interno en el Paris Saint-Germain. El exfutbolista del Barça, fichado por el club francés en enero, ha entrado rápidamente en el foco de la cantera parisina después de sus primeras apariciones con el primer equipo. Según informaciones publicadas en Francia y recogidas por medios especializados, varios jóvenes de la academia consideran que su llegada ha alterado por completo la meritocracia interna.

El movimiento ya fue llamativo desde el principio. Dro dejó el Barça poco después de cumplir los 18 años y firmó con el PSG hasta 2030, en una operación en la que el club parisino terminó pagando una cantidad superior a la cláusula inicial de 6 millones de euros. RTVE confirmó el fichaje y BeSoccer, citando a L’Équipe, explicó que el acuerdo se cerró por encima de ese importe, en torno a 8 millones.

En París vendieron la operación como una apuesta estratégica por uno de los talentos más prometedores de su generación. Sin embargo, puertas adentro, el impacto está siendo mucho más incómodo de lo esperado. El problema no sería solo el fichaje, sino la sensación entre varios canteranos de que Dro ha recibido una vía rápida hacia el foco del primer equipo mientras otros perfiles formados en casa han ido perdiendo espacio.

Ese malestar llega además en un momento especialmente delicado para la academia del PSG. Varios jugadores importantes de la generación joven terminan etapa contractual este verano y todavía no han dado el sí a las propuestas de continuidad. La situación ya preocupaba antes, pero la llegada del exazulgrana ha agravado todavía más la percepción de que el club confía antes en apuestas externas que en sus propios talentos.

Siete canteranos frenan su renovación y el vestuario joven se inquieta

La información más sensible apunta directamente a las renovaciones. ParisFans, resumiendo una pieza de L’Équipe, explicó que futbolistas como Martin James, Arthur Vignaud, Hermann Malonga, Samba Coulibaly, Mathis Jangeal y Pierre Mounguengue, entre otros, todavía no han firmado sus contratos profesionales con el PSG, pese a que el club se adelantó para intentar blindarlos.

Ese detalle tiene mucho peso porque no se trata de un caso aislado. Roundtable ya había informado a finales de febrero que, salvo Ibrahim Mbaye, prácticamente ninguno de los grandes nombres de la generación 2008 había aceptado aún la propuesta del PSG, lo que reflejaba una negociación abierta y bastante sensible.

El trasfondo de la protesta sería claro. Dentro del entorno formativo del club se interpreta que la llegada de Dro ha reforzado una idea incómoda: para tener opciones reales con Luis Enrique y su cuerpo técnico parece más útil llegar desde fuera con una gran apuesta económica que completar todo el recorrido en la cantera del PSG. Esa sensación, según la misma línea informativa, ha generado indignación en varios de los jóvenes mejor valorados del club.

A todo eso se suma otro factor que ha hecho ruido en Francia: algunos talentos que habían orbitado cerca del primer equipo habrían perdido protagonismo desde enero, mientras Dro sí ha encontrado hueco en determinadas rotaciones. La lectura interna, por tanto, no gira solo en torno al dinero del fichaje, sino al mensaje deportivo que envía el club hacia sus propios juveniles.

El PSG mantiene la calma, pero el caso ya deja huella

Por ahora, en el PSG no se transmite alarma pública. El club sigue defendiendo su planificación, mantiene su política de control salarial en la base y sabe que varios de sus talentos están siendo vigilados por otros equipos europeos, especialmente de la Premier League y de Alemania. Yahoo Sports ya había señalado a Samba Coulibaly como uno de los nombres más perseguidos, con interés de clubes como el Bayern y el Paris FC.

Mientras tanto, Dro sigue intentando consolidarse en su nueva aventura. Su aterrizaje en París fue presentado oficialmente como un fichaje de presente y futuro, y el PSG insiste en que su desarrollo formará parte del proyecto de largo plazo. Pero la realidad es que su simple llegada ya ha abierto una grieta incómoda en la cantera parisina.

Lo que parecía un golpe estratégico al Barça se está convirtiendo también en un problema de gestión interna para el PSG. Porque Dro todavía no ha tenido tiempo de asentarse del todo en el césped, pero ya ha provocado algo mucho más delicado en los despachos y en el vestuario joven: una revuelta silenciosa en el fútbol base parisino.