El Manchester City de Pep Guardiola está viviendo una de las temporadas más complicadas de los últimos años. Eliminado prematuramente de la Champions League y con su peor rendimiento en la Premier en mucho tiempo. El técnico catalán ya ha comenzado a planificar una profunda reestructuración de la plantilla para el próximo mercado de verano.
Uno de los focos principales de este cambio estará en la línea ofensiva. Con jugadores clave como Kevin De Bruyne y Bernardo Silva en la rampa de salida, el City busca rejuvenecer su plantilla con fichajes que aporten frescura y creatividad. En este contexto, Pep Guardiola ha puesto la mira en un joven talento del PSG, por el que los ingleses están dispuestos a pagar una cifra millonaria.

Un fichaje estratégico para Guardiola
El entrenador de los ‘citizens’ ha sido muy claro con la directiva del club: necesita jugadores dinámicos, con desborde y capaces de marcar diferencias en el ataque. Tras evaluar varias opciones en el mercado, ha encontrado en un futbolista del PSG al perfil ideal para fortalecer su equipo.
Este jugador ha demostrado su talento en la Ligue 1 y en competiciones europeas, ganándose la atención de varios equipos importantes. Su velocidad, capacidad de regate y visión de juego lo han convertido en uno de los jugadores más prometedores de Europa.

El Barça lo tuvo en su agenda, pero lo descartó
Curiosamente, este joven talento estuvo en la órbita del FC Barcelona el pasado verano. Deco y Joan Laporta valoraron seriamente su fichaje, pero finalmente decidieron descartarlo en favor de otras opciones que encajaban mejor en la planificación del equipo.
El jugador tenía el perfil ideal para el Barça, pero en ese momento se apostó por otros refuerzos, dejando su incorporación en un segundo plano. Ahora, el Manchester City ha aprovechado esta oportunidad y está dispuesto a cerrar su fichaje por una cifra cercana a los 90 millones de euros.

El jugador en cuestión no es otro que Desiré Doué, la perla del PSG. El joven extremo francés ha tenido una temporada destacada y ha captado la atención de Guardiola, quien cree que puede ser una pieza clave en el futuro del Manchester City.
Los ingleses están dispuestos a pagar 90 millones de euros por su fichaje, lo que supondría una de las grandes operaciones del próximo mercado. Mientras tanto, en el Barça observan con atención cómo un jugador que estuvo en su agenda acaba convirtiéndose en una estrella en otro equipo.