Comparaciones odiosas

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Written by Didac Bertomeu

febrero 18, 2026

Robert Lewandowski y Ferran Torres han sufrido un bajón en su rendimiento que está afectando al ataque azulgrana.

Lo de que los delanteros se mueven por rachas es tan cierto como que cada día sale el sol. Y, si no, que se lo digan a Robert Lewandowski y a Ferran Torres, que hasta hace nada veían puerta con suma facilidad y de la noche a la mañana han perdido su olfato goleador. Ya no solo no marcan, sino que tampoco disponen de jugadas claras de peligro. La pequeña crisis que atraviesa el Barça no tiene un único culpable; el equipo concede demasiado atrás, los errores arbitrales en contra se acumulan y arriba falta finura en la definición. Todos son motivos alarmantes, pero este último es el que, según mi humilde opinión, tiene mayor importancia. Porque por mucho que te llegue el rival o por muchos errores que pueda cometer el colegiado de turno, con la calidad de este equipo y con un poco de puntería, siempre acabarías marcando más goles que el contrario.

 

Sé que las comparaciones son odiosas, y que hacerlas en un momento como este resulta puro ventajismo, pero es del todo inevitable. Ferran y Lewy son dos delanteros de renombre, pero si el Barça quiere de verdad optar a todo debe reforzar la posición de ariete. Primero porque el polaco está en el ocaso de su carrera y, por mucho que lleve el gol en la sangre y se mantenga en forma, no se le puede pedir el mismo rendimiento que años atrás. Y segundo, porque el de Foios te puede ayudar a tener un buen fondo de armario en temporadas con un calendario infernal, para dar un respiro al nueve titular, pero nunca como primera opción en la delantera si quieres a alguien que marque las diferencias. Y destaco que las cifras de ambos son más que buenas; Ferran suma 16 tantos en 33 encuentros esta temporada, mientras que Robert ha marcado 13 goles en 30 partidos, pero no es una cuestión de números, sino más bien de sensaciones.

Echando un vistazo a los rivales directos en Europa, es cuando la comparación duele de verdad. El Real Madrid tiene en Kylian Mpabbé a su killer, un delantero que marca las diferencias a la hora de obtener el bien más preciado en este deporte; el gol. El PSG, a pesar de que Luis Enrique no suele apostar por un nueve en su dibujo, cuenta como referente atacante con un Ousmane Dembélé que es a día de hoy el actual Balón de Oro. En Alemania, el Bayern parece haber recuperado su versión más temible, gracias sobre todo a un Harry Kane que no suele perdonar ante el guardameta rival. En la Premier, el City de Guardiola dispone de un Erling Haaland que impone respeto incluso antes de saltar al terreno de juego. Y el Arsenal de Arteta, para no ser menos, tiene en Viktor Gyökeres a uno de los arietes de moda del panorama futbolístico internacional. 

 

En definitiva, las cifras de los dos nueves del FC Barcelona no son malas, pero hay un salto cualitativo demasiado grande al compararlos con el resto de delanteros de la élite. Si Flick quiere aspirar a volver a ganar la Champions necesita más calidad en dicha posición, y él en el fondo lo sabe. Igual que es consciente de la situación económica del club, motivo por el cual se ahorra pedir nombres que no van a poder traerle. Y es que los Barça más brillantes de las últimas décadas siempre han dispuesto de delanteros diferenciales; Romario, Ronaldo, Kluivert, Eto’o, Luis Suárez…  algo de lo que no puede presumir el actual. Es una comparación odiosa, sí, pero necesaria para entender que sin los mejores jugadores en cada posición, resulta muy complicado competir por todo.