Juwensley Onstein, zurdo, potente y con buena salida, empieza a asomarse al radar del Barça grande.
Hansi Flick ha llamado a Juwensley Onstein para la sesión de entrenamiento de este lunes y el nombre ya empieza a ganar fuerza dentro del entorno azulgrana. No es un canterano cualquiera ni una aparición casual de última hora. El club fichó al central neerlandés en enero para el Barça Atlètic y ya lo ve como una apuesta de futuro muy seria.
Onstein tiene 18 años, nació el 7 de octubre de 2007, mide 1,88 metros y juega como defensa central zurdo, un perfil siempre muy valorado en el mercado y también dentro del modelo Barça. Llegó procedente del Genk belga con contrato hasta 2028 y una opción adicional de un año más, señal clara de que la entidad quería asegurar margen y control sobre su evolución. Antes pasó por las canteras de Vitesse y Ajax, dos escuelas que ayudan a entender por qué se le considera un zaguero con formación táctica y buena relación con la pelota.
Un central zurdo, rápido y con salida que encaja mucho
Lo que más gusta de él es su perfil. Se trata de un central alto, zurdo, con velocidad para corregir, buena anticipación y capacidad para sacar el balón desde atrás con limpieza, unas cualidades que encajan bastante con lo que exige un equipo que quiere defender alto y dominar desde la posesión. Además, ya había sido internacional en categorías inferiores con Países Bajos, otro detalle que refuerza su consideración como proyecto importante.
Su fichaje, de hecho, no se planteó como una solución inmediata sino como una apuesta a medio y largo plazo. Mundo Deportivo explicó en febrero que formaba parte del grupo de incorporaciones pensadas para crecer poco a poco dentro del ecosistema azulgrana, primero en el filial y después, si la progresión acompañaba, acercándose al primer equipo. Ese camino sigue exactamente esa lógica, aunque la llamada de Flick acelera mucho la atención sobre su nombre.
Flick ya lo mira de cerca
Hay otro detalle importante en su historia reciente. Cuando firmó por el Barça, Onstein llegaba tras un largo periodo de inactividad, y el plan inicial del club fue ponerlo a tono físicamente antes de exigirle demasiado. Más tarde disputó sus primeros minutos con el Juvenil A, luego sufrió un pequeño contratiempo muscular y ahora está en pleno proceso de adaptación al ritmo, la cultura de trabajo y el estilo futbolístico del club.
Por eso su presencia en el entrenamiento del primer equipo tiene valor. No significa que vaya a entrar ya en la rotación grande, pero sí que Flick quiere verle más de cerca, comprobar sensaciones y medir cómo responde en un contexto de máxima exigencia. En un Barça que sigue buscando soluciones defensivas para el presente y el futuro, un central zurdo, joven y con ese perfil siempre genera ilusión.
El club todavía irá con calma, porque su proceso necesita tiempo, continuidad y adaptación. Pero el mensaje ya está ahí y no pasa desapercibido en la casa azulgrana. Juwensley Onstein aún está dando sus primeros pasos, pero ya ha conseguido algo importante: que Flick empiece a mirarle como un nombre a seguir muy de cerca.