Cambio radical en el Barça: Ya no lo quieren y se puede ir en verano

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Written by Javi Bisús

abril 17, 2026

El rendimiento cae justo cuando el Barça debe decidir si asume un coste muy difícil.

La continuidad de Marcus Rashford en el Barça pierde fuerza con el paso de los días. Aunque todavía no existe una decisión definitiva, el escenario ya no es tan favorable. Dentro del club creen que su rendimiento reciente ha enfriado mucho una operación importante.

El delantero inglés había dejado mejores sensaciones en sus primeros partidos con la camiseta azulgrana. Sin embargo, su nivel ha bajado justo en el momento más delicado del curso. Y eso complica una continuidad que ya dependía de varios factores deportivos y económicos.

El problema no es solo su juego, también pesa mucho el contexto del club. El Barcelona sigue obligado a medir cada movimiento por culpa del Fair Play. Y asumir una inversión elevada solo tendría sentido con garantías deportivas mucho más claras.

El precio complica todavía más su continuidad

Desde Manchester United siguen manteniendo una exigencia de 30 millones de euros por el atacante. En el Barça consideran que esa cifra es demasiado alta para el momento actual. Más aún viendo que su impacto ha sido menor del esperado en las últimas semanas.

A esa cantidad habría que sumar además un coste anual muy importante dentro de la masa salarial. En términos de Fair Play, Rashford supondría unos 25 millones por temporada entre amortización y ficha. Es una cifra muy seria para un jugador que hoy no convence del todo.

Por eso, dentro del club entienden que una inversión así necesita certezas inmediatas y rendimiento diferencial. No basta con flashes, calidad aislada o partidos prometedores en un tramo concreto. El Barça necesita futbolistas que marquen diferencias reales en noches grandes y con continuidad.

Flick también espera mucho más del inglés

En este escenario, el tramo final de temporada será decisivo para el futuro del atacante inglés. Solo un cambio radical en su rendimiento podría reabrir de verdad el debate interno. Pero esa ventana de oportunidad cada vez es más pequeña y tiene menos margen.

Además, quedan pocos partidos verdaderamente determinantes para cambiar una percepción ya bastante asentada. Tras el golpe en Champions, cada actuación pesa todavía más dentro de la planificación deportiva. Hansi Flick necesita certezas para construir una plantilla mucho más competitiva el próximo curso.

La sensación ahora mismo es clara en los despachos del Camp Nou. Rashford todavía no está descartado del todo, pero su continuidad ya no parece prioritaria. Si no da un golpe fuerte en este final, el Barça frenará una apuesta demasiado cara.