La dirección deportiva tiene cada vez más claro el fichaje para el próximo verano
La temporada apenas acaba de comenzar, pero en los despachos del Barça no hay tiempo para descansar. Joan Laporta y Deco ya trabajan con la vista puesta en el verano de 2026, un momento clave para el futuro del club. No solo porque ese año termina contrato Robert Lewandowski, sino porque también habrá elecciones presidenciales.
El presidente azulgrana sabe que necesitará un movimiento de impacto para reforzar su imagen de cara a los socios. En su primer mandato ya apostó por fichajes que marcaron una época, y ahora pretende repetir la fórmula.
Haaland, un sueño complicado
El nombre que más ilusión genera en la afición y en la directiva es Erling Haaland. El noruego es uno de los delanteros más determinantes del mundo y Laporta lleva tiempo soñando con vestirlo de azulgrana. Su llegada supondría un golpe de efecto histórico y marcaría la nueva era del club junto a Lamine Yamal.
Sin embargo, las dificultades son enormes. El Barça sigue sin entrar en la norma 1:1 del Fair Play financiero y un fichaje de esa magnitud parece inasumible en el corto plazo. A pesar de los acuerdos comerciales y de la inminente reapertura del Camp Nou, el margen económico todavía es muy estrecho.
Deco busca alternativas
Ante este escenario, Deco ya trabaja en planes alternativos. El director deportivo considera que el club no puede quedarse sin un fichaje estrella en 2026 y busca opciones más económicas. La idea es incorporar a un delantero contrastado que llegue por un precio asequible y que pueda rendir desde el primer día.
La estrategia es apostar por una operación más realista en lo financiero, pero que no suponga una pérdida de calidad. Por eso, se estudian perfiles de jugadores que, pese a no tener el mismo impacto mediático que Haaland, sí garanticen rendimiento inmediato.
Una opción de mercado atractiva
Entre esos nombres destaca uno que empieza a ganar fuerza. Se trata de un goleador experimentado, acostumbrado a competir en las grandes ligas y con una trayectoria avalada por números. Además, su situación contractual lo convierte en una oportunidad de mercado que encaja en la planificación del Barça.
El delantero en cuestión acaba contrato en 2027, lo que significa que en 2026 solo le quedará un año de vínculo. Eso facilitaría una salida por una cifra muy inferior a su valor real. En los despachos calculan que podría firmar por unos 50 millones de euros, una cantidad mucho más asumible que la de Haaland.
El relevo de Lewandowski
La edad del jugador también se interpreta como una ventaja. En el Barça creen que, tal y como sucedió con Lewandowski, puede aportar goles, liderazgo y experiencia durante varios años. Además, su llegada daría margen al club para seguir trabajando en una gran operación a largo plazo.
La decisión no está cerrada, pero el nombre que Deco ha puesto sobre la mesa como alternativa a Haaland, y que podría convertirse en el fichaje de 2026, es Harry Kane.