La dirección deportiva tiene cada vez más claro que servirá para hacer caja
La llegada de Hansi Flick el año pasado fue clave para recuperar la identidad del equipo y devolver la ilusión a una afición que llevaba tiempo esperando alegrías. El triplete de la temporada pasada no solo fue un éxito deportivo, sino también un impulso anímico para un club que se encontraba en reconstrucción.
En este contexto, Joan Laporta y Deco trabajan codo con codo en la planificación de los próximos mercados. El Barça quiere mantener a la mayoría de piezas actuales, pero también es consciente de que para poder fichar a una super estrella, será necesario realizar alguna venta. Y en la lista aparece un nombre que pocos esperaban.
Flick ha elevado el nivel de la plantilla
El técnico alemán ha conseguido que jugadores discutidos en los últimos años den un paso adelante. Raphinha, que había sido señalado en algunos tramos de la pasada temporada, se ha consolidado como uno de los extremos más decisivos de Europa. Eric García, que parecía tener pie y medio fuera, ha recuperado la confianza y es una alternativa sólida en defensa.
Incluso Frenkie de Jong, que durante meses fue protagonista de rumores de salida, está viviendo una segunda juventud con Flick. La clave de este éxito está en el estilo de juego claro y la confianza que el entrenador ha transmitido a todos los jugadores. Sin embargo, en el fútbol de élite nada es eterno y siempre hay nombres en la cuerda floja.
La estrategia de Laporta y Deco
El presidente sabe que los fichajes galácticos son parte de la política de imagen y de poder electoral. Laporta ya piensa en las elecciones de 2026 y quiere dar un golpe de efecto con un fichaje que ilusione a todo el barcelonismo. En este sentido, Haaland es el gran sueño, pero el coste de la operación es altísimo y la economía del club aún no se ha estabilizado del todo.
Por ello, Deco y su equipo de trabajo manejan distintos escenarios. Uno de ellos pasa por realizar una venta importante que permita liberar masa salarial y obtener un ingreso que acerque al club a la famosa norma 1:1 del Fair Play financiero. Y ahí aparece el nombre que puede convertirse en la gran sorpresa del mercado.
Un crack discutido en el punto de mira
Según ha informado Fichajes.net, Deco estaría dispuesto a escuchar ofertas por un jugador que no ha alcanzado todavía el nivel esperado con la camiseta blaugrana. Su calidad es indiscutible, pero las lesiones y la irregularidad han pesado demasiado. Mientras que otros futbolistas han explotado bajo la dirección de Flick, él no ha terminado de dar ese paso adelante que se esperaba.
En la directiva se considera que es el momento de tomar decisiones importantes. Si no mejora en los próximos meses, podría convertirse en el sacrificado para que el Barça pueda lanzarse a por un fichaje de talla mundial. El mensaje es que todos los futbolistas tienen que rendir al máximo y los que no lo hagan, por talento que tengan, quedarán en entredicho.
El nombre del señalado
El futbolista en cuestión no es otro que Dani Olmo. El centrocampista, fichado hace poco más de un año, llegó como una de las grandes apuestas para reforzar la mediapunta y aportar talento diferencial. Sin embargo, entre lesiones y altibajos de rendimiento, no ha logrado consolidarse como titular indiscutible.
Por eso, si llegan ofertas interesantes, Deco está dispuesto a escucharlas. El Barça no regalará al jugador, pero sí aceptaría su salida si el precio es adecuado. Todo ello con el único objetivo de tener margen para ir a por un crack que acompañe a Lamine Yamal y lidere la delantera.
La pelota está en el tejado de Dani Olmo. Si logra mejorar su rendimiento, aún puede revertir la situación. Pero, de lo contrario, su etapa en el Barça podría terminar antes de lo previsto.