El equipo de Hansi Flick encara dos partidos clave antes del Madrid-Barça con la enfermería al límite.
El último parón de selecciones ha sido una pesadilla para el FC Barcelona. El conjunto azulgrana, que ya había sufrido en otras ventanas internacionales, afronta esta con una lista de lesionados preocupante. A solo once días del clásico en el Santiago Bernabéu, la incertidumbre es máxima dentro del vestuario.
El equipo de Hansi Flick llega al tramo decisivo tras dos derrotas consecutivas que han encendido todas las alarmas. Primero cayó en la Champions frente al PSG (1-2) y después sufrió un duro correctivo ante el Sevilla (4-1). Con Girona y Olympiacos en el horizonte inmediato, el técnico alemán busca soluciones para recomponer su once.
El calendario no da tregua y el clásico se presenta como una prueba crucial para medir la reacción del Barça. En la enfermería hay nombres importantes, y cada día cuenta de cara al 26 de octubre. La preocupación es evidente y en el club se trabaja contra reloj para recuperar efectivos.
Un equipo encuadrado entre lesiones y dudas
Actualmente, el Barça tiene hasta ocho jugadores sin el alta médica, un escenario que compromete la planificación de Flick. A ellos se suma Ferran Torres, que regresó antes de la concentración con España por una sobrecarga muscular. El valenciano no sufre rotura, pero sigue un plan específico para llegar al fin de semana.
Si su evolución es positiva, Ferran podría estar disponible ante el Girona y también frente al Real Madrid. Lo mismo ocurre con Lamine Yamal y Fermín López, que ya se entrenan con el grupo tras sus molestias. Ambos deberían sumar minutos en los próximos encuentros y llegar con ritmo al clásico.
En total, tres futbolistas apuntan a estar listos para la cita: Ferran, Lamine y Fermín. Sin embargo, cinco bajas parecen seguras y dejan al Barça con un plantel limitado. Entre ellos, los porteros Joan García y Ter Stegen, además de Gavi, aún en plena recuperación tras su artroscopia.
Las bajas que golpean el plan de Flick
A esas ausencias se suman las dos grandes malas noticias del parón internacional. Dani Olmo y Robert Lewandowski se lesionaron con sus selecciones y están prácticamente descartados para el clásico. Dos piezas fundamentales en el esquema de Flick que no llegarán a tiempo a una cita de máxima exigencia.
En el caso de Olmo, las versiones entre la federación y el seleccionador han generado cierta confusión sobre el origen de la lesión. Finalmente, el diagnóstico confirmó que sufre molestias en el sóleo y estará entre dos y tres semanas de baja. Su regreso antes del partido en el Bernabéu parece poco probable y arriesgado.
El golpe más duro llegó desde Polonia, donde Lewandowski encendió todas las alarmas tras completar un partido entero. El delantero sufrió una rotura muscular en el bíceps femoral de la pierna izquierda. Estará fuera entre tres y cinco semanas, por lo que su presencia en el clásico es ya una utopía.
Una prueba de fuego para el Barça
La acumulación de bajas llega en el peor momento posible para un Barça que busca estabilidad. Flick deberá reconstruir su ataque y confiar en los más jóvenes para mantener el pulso competitivo. Desde el club recuerdan que la gestión del esfuerzo será clave para evitar más contratiempos.
La dirección deportiva sigue de cerca la evolución de cada jugador y espera noticias positivas durante los próximos días. El objetivo es recuperar al menos a Ferran Torres y Lamine Yamal para afrontar el tramo decisivo. Todo dependerá de cómo respondan físicamente en los entrenamientos previos al fin de semana.
El clásico marcará un punto de inflexión en la temporada y la afición aguarda con cierta inquietud. Flick sabe que no puede permitirse otro tropiezo con el Real Madrid en casa. En los próximos once días, el Barça deberá recuperarse física y mentalmente si no quiere ver cómo se complica su curso.