El Barça revela el estado real de sus cuentas y hay sorpresas positivas

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Written by Javi Bisús

octubre 15, 2025

El club anuncia beneficios y récords históricos, aunque un dato contable ha despertado dudas internas.

A pocos días de la Asamblea de Compromisarios, el FC Barcelona ha querido lanzar un mensaje de fortaleza económica. La entidad asegura haber “consolidado su recuperación”, presentando unas cifras que, según la directiva, confirman el inicio de una nueva etapa. Sin embargo, entre tanto optimismo y números récord, hay un detalle que ha pasado desapercibido para muchos.

El comunicado llega en un momento estratégico, con la gestión de Joan Laporta bajo la lupa de los socios. En él, el club detalla los resultados del ejercicio 2024/25 y las previsiones para la próxima temporada. Todo gira alrededor de un concepto que la junta repite sin cesar: “recuperación económica”.

Según el informe oficial, el Barça ha cerrado su segundo año consecutivo con resultados ordinarios positivos. El beneficio es modesto, apenas dos millones de euros, pero supone un respiro tras años de pérdidas millonarias. En el club lo venden como un triunfo simbólico, un paso firme hacia la estabilidad financiera.

El optimismo de Laporta antes de la Asamblea

El dato más celebrado son los 994 millones de euros en ingresos ordinarios durante la última temporada. Una cifra que resulta todavía más llamativa teniendo en cuenta que el equipo no ha regresado al Camp Nou. Desde el club aseguran que el traslado temporal al Estadio Olímpico no ha frenado su crecimiento.

Al contrario, la afición ha respondido con fuerza y los ingresos de estadio han aumentado en 39 millones. El Barça también ha visto dispararse sus beneficios en merchandising, con un crecimiento del 55 % respecto al curso anterior. En total, la venta de productos oficiales ha alcanzado los 170 millones de euros.

El patrocinio ha sido otro de los pilares de este “renacimiento económico”. El acuerdo con Nike y los nuevos contratos internacionales han elevado esa partida hasta los 259 millones. Además, el club presume de su dominio digital: su canal de YouTube ya supera los 24 millones de suscriptores, el más seguido del mundo deportivo.

El dato que enciende las alarmas

Hasta ahí, el tono del comunicado es de euforia y celebración. Pero a mitad del texto aparece un párrafo que ha despertado inquietud entre los socios más atentos. Tras los “ajustes extraordinarios” y las operaciones contables, el resultado final tras impuestos fue negativo: -17 millones de euros.

El club lo justifica como una consecuencia puntual de varios factores excepcionales. Entre ellos, la revalorización de Barça Produccions por 178 millones y una sanción de la UEFA de 15 millones. Pese a ese contratiempo, la directiva insiste en que la estructura financiera es más sólida que en los últimos años.

La deuda total, según el comunicado, se ha reducido a 469 millones de euros, noventa menos que en 2024. Otro punto que destacan es la masa salarial, que representa solo el 54 % de los ingresos ordinarios. Una cifra muy por debajo del límite que impone la UEFA, algo impensable hace apenas tres temporadas.

El plan Laporta para el 2026

De cara al nuevo curso, la junta proyecta un presupuesto récord de 1.075 millones de euros en ingresos ordinarios. El regreso progresivo al Spotify Camp Nou será la gran palanca deportiva y económica del proyecto. Se prevé un incremento de 50 millones solo en ingresos de estadio y una mejora significativa en las ventas.

El objetivo oficial es cerrar tres ejercicios consecutivos con beneficios y dejar atrás la dependencia de las “palancas”. En la hoja de ruta de Laporta y Deco, la prioridad es consolidar un Barça sostenible, competitivo y sin urgencias financieras. El club confía en que la reapertura del Camp Nou marque el inicio de una nueva era económica.

Sin embargo, algunos analistas advierten que los números no cuentan toda la historia. Los pequeños beneficios esconden operaciones puntuales y efectos contables difíciles de sostener en el tiempo. Y aunque el mensaje oficial es de calma, la Asamblea del 19 de octubre promete ser cualquier cosa menos tranquila.