El bochornoso 4 a 1 encajado por el Barça en el Sánchez Pizjuán deja a varios jugadores señalados por su actuación.
Quizás suene un tanto tosco, pero una buena hostia a tiempo puede ser el remedio para muchos males. El Barça venía dando signos de que esto podía suceder, la debacle en Sevilla puede considerarse inesperada porque los de Flick iniciaron dicho encuentro como el único equipo de la Liga que no conocía la derrota, pero no porque su rendimiento no nos hubiera avisado. Las sensaciones habían dejado de ser buenas ya antes de caer ante el PSG, teniendo que remontar ante un recién ascendido como el Oviedo y doblegando por la mínima a la peor Real Sociedad de las últimas décadas. Pero puestos a ser positivos, mejor que esto haya pasado previa visita al Bernabéu, para comprobar si realmente genera una reacción en la plantilla antes de medirse al eterno rival.
De lo del Sánchez Pizjuán pocos, por no decir nadie, se salvan. Nada salió bien en una tarde aciaga para los azulgranas, que se vieron superados por un Sevilla mucho más intenso y perjudicados por un colegiado que, con la escoba en mano, decidió barrer para casa. Aun así, a pesar del suspenso colectivo, hay 4 nombres que salen especialmente señalados del bochorno de Nervión, algunos rompiendo una buena racha de actuaciones y otros, en cambio, alargando un declive que empieza a ser preocupante.
Dani Olmo
Al ex del RB Leipzig hace demasiado tiempo que no se le ve brillar. Nada tiene que ver la versión actual del de Terrassa con la que nos maravilló al poco de regresar al club. Errático en el último pase, desafortunado en el regate y lento en sus movimientos, circunstancias de las que se resiente, y mucho, el Barça en la zona de tres cuartos. Con la baja de Fermín Olmo tenía una oportunidad de oro para hacerse con la titularidad, pero lejos de aprovecharla parece estar reservándole la mediapunta al de El Campillo para cuando este regrese. Son ya varios partidos con un rendimiento más que cuestionable, pero sin duda en Sevilla, más desaparecido que nunca en el ataque culé, Dani estuvo entre los peores del equipo.
Frenkie de Jong
En el caso de Frenkie, su mala actuación en el Sánchez Pizjuán confirma un rendimiento en dinámica claramente descendente. En Oviedo, su incorporación al partido tras el descanso fue el claro detonante de la posterior victoria culé. Ante Real Sociedad y PSG ya vimos un FDJ algo más apagado, un descenso de nivel que se acabó certificando el domingo ante el conjunto hispalense en una de las actuaciones más grises del neerlandés en los últimos meses. El ex del Ajax se mostró en todo momento impotente para dotar de velocidad a la circulación del balón barcelonista, viéndose superado constantemente por el centro del campo rival. Toca ser paciente con él, tras un descenso a los infiernos a veces es necesario tocar fondo para volver a mirar hacia arriba.
Ronald Araújo
De acuerdo, la acción del penalti sobre Isaac Romero marca y mucho la actuación de Araújo en Sevilla. La mayoría de los colegiados coinciden en que dicha pena máxima jamás debió pitarse, y el hecho de que supusiera el 1 a 0 descentró al uruguayo. Pero lo cierto es que la temporada de Ronald no está siendo buena. Acabó el curso pasado claramente señalado por las acciones que lo dejaron en evidencia ante el Inter, y este curso, ante la marcha de Iñigo Martínez, no ha sabido, por ahora, dar un paso al frente. No es titular en los encuentros importantes, así lo evidencia su suplencia ante el PSG, y sobre el verde no transmite la seguridad que se espera de él. Su falta de compenetración a la hora de tirar la línea del fuera de juego y su precaria salida de balón volvieron a dejarlo en evidencia el pasado domingo.
Robert Lewandowski
El polaco es con 4 goles y junto a Ferrán Torres el máximo goleador en Liga del Barça. Son cifras de mucho mérito, teniendo en cuenta que Lewy ha jugado muy pocos minutos en comparación con el ex del Valencia. Pero en Sevilla un error puntual suyo se pagó muy caro. Más allá de que estuvo desaparecido en ataque, desaprovechar un penalti que podía suponer el 2 a 2 acabó siendo el inicio de la pesadilla que vendría después. A pesar del mal encuentro que estaba realizando el conjunto culé, estoy convencido de que, de haber llegado el empate desde los once metros, los tres puntos hubieran acabado volando hacia Barcelona tras un nueva remontada azulgrana. Robert Lewandowski no anduvo fino en aquello que ha hecho en infinidad de ocasiones, convertir una pena máxima, y lo que vino luego lo sabemos todos.