El técnico alteró la jerarquía a última hora tras hablar con Szczęsny y el capitán, según desvela RAC1
La titularidad de Marc-André ter Stegen en el partido de Copa del Rey ante el Guadalajara no estaba en el guion inicial del FC Barcelona. Tras más de cuatro meses de baja, Hansi Flick tenía decidido apostar por Wojciech Szczęsny en el estreno copero, dando descanso a Joan García. Sin embargo, en las horas previas al encuentro, el plan dio un vuelco inesperado.
Según ha informado RAC1, la clave fue una conversación directa del entrenador con los dos guardametas. A partir de ese diálogo, Flick concluyó que tenía sentido alterar la jerarquía por un día y concederle minutos al capitán para que pudiera demostrar que está de vuelta y, al mismo tiempo, activar su escaparate de cara al mercado de invierno.
Una decisión consensuada a última hora
El cambio no fue impulsivo. Tras hablar con Szczęsny y con Ter Stegen, Flick puso la situación en común con el resto del cuerpo técnico. La lectura fue compartida: permitir que el alemán volviera a competir ayudaba al jugador en un momento delicado y no comprometía el plan deportivo inmediato, ya que el rival y el contexto lo permitían.
El gesto se interpretó como una mano tendida del club y del entrenador. Ter Stegen necesita minutos si quiere aspirar a jugar el Mundial, y en el Barça saben que su continuidad pasa, probablemente, por una salida en enero. Darle la Copa fue una forma de facilitar ese paso sin alterar el día a día del equipo.
La jerarquía no cambia
Pese a la sorpresa, el mensaje interno fue claro. La titularidad puntual de Ter Stegen no modifica el orden establecido en la portería. Flick ya le ha trasladado al capitán que, ahora mismo, tiene por delante tanto a Joan García como a Szczęsny.
Del polaco, el técnico valora no solo el rendimiento cuando ha jugado, sino también dos aspectos que pesan mucho en el vestuario: su perfil de compañero y la ausencia total de ego. Esa combinación lo mantiene muy bien posicionado dentro del grupo.
Un gesto con lectura de mercado
Desde el vestuario insisten en que la decisión de Flick debe leerse en clave humana y estratégica. El entrenador entiende la situación personal y profesional de Ter Stegen y considera que ayudarle a reactivarse competitivamente es también una forma de proteger al club.
Si el alemán decide buscar una salida para asegurar continuidad y opciones internacionales, el Barça quiere que lo haga con sensaciones positivas y tras haber vuelto a competir. La Copa ofrecía ese contexto sin riesgos mayores.
Flick marca el camino
El episodio refuerza la idea de un Flick cercano, dialogante y con una gestión muy cuidada del grupo. La jerarquía está definida, pero el técnico no es rígido cuando entiende que una excepción puede beneficiar a todas las partes.
Ter Stegen tuvo su oportunidad, el equipo cumplió y el mensaje quedó claro. A partir de ahora, la pelota está en el tejado del capitán, que sabe cuál es su lugar deportivo y qué espera el club de él en las próximas semanas.