El portero quiere minutos para llegar al Mundial y entiende que el Barça no puede ofrecérselos
Marc-André ter Stegen vive una etapa compleja en el FC Barcelona después de encadenar dos lesiones graves. El alemán pasó por quirófano el curso pasado por un problema de rodilla y este año ha tenido que operarse de la espalda. Esa falta de continuidad ha modificado por completo su papel dentro del equipo y ha abierto un escenario irreversible.
El guardameta entiende que no podrá recuperar la titularidad a corto plazo debido al salto competitivo de Joan García. Además, la llegada de Wojciech Szczesny como segundo portero le deja sin espacio real en la planificación. Esta combinación ha llevado al alemán a asumir que, si quiere jugar el Mundial, deberá abandonar el Barça en enero.
Varios medios han confirmado que existen equipos dispuestos a pujar por él. Entre ellos destacan el Besiktas, que ya presentó una oferta firme, y el Manchester United, que valora su contratación. Ambos clubes esperarán a conocer su evolución médica antes de lanzarse definitivamente por el fichaje.
Los interesados esperan su alta médica para cerrar movimientos
Ter Stegen quiere tener asegurada continuidad entre enero y mayo para no perder la confianza del seleccionador Julian Nagelsmann. El técnico alemán le ha dejado claro que solo jugará el Mundial si llega en plena forma y con minutos. Por ese motivo, el portero entiende que quedarse en el Barça sería renunciar de inmediato a su objetivo internacional.
El Besiktas es, a día de hoy, el club que más ha avanzado en las conversaciones. La entidad turca está dispuesta a asumir gran parte del salario del jugador e incluso plantea incluir una opción de compra para junio. Consideran que su experiencia y liderazgo pueden solucionar la inestabilidad que sufren bajo palos desde hace meses.
El Manchester United se mantiene muy atento a su recuperación y ha solicitado información interna sobre su estado físico. En Old Trafford buscan un guardameta fiable para reforzar la competencia en la portería. El alemán encaja en ese perfil siempre que reaparezca con garantías durante las próximas semanas.
El Barça sabe que no puede ofrecerle el rol que necesita
En el club blaugrana asumen que la salida es la vía más lógica para todas las partes. La estructura actual de porteros funciona y no existe espacio para que Ter Stegen recupere la titularidad. Además, su situación contractual y el impacto salarial complican cualquier planteamiento de continuidad.
El alemán fue expedientado hace semanas por un conflicto administrativo relacionado con su informe médico. Finalmente, todo se resolvió y el jugador recuperó la capitanía sin mayores consecuencias. Aun así, ese episodio evidencia que la relación deportiva está en su etapa final.
Ter Stegen confía en recibir el alta a principios de enero y llegar al mercado completamente disponible. Será entonces cuando los clubes interesados evalúen si su recuperación es suficiente para apostar por él. Su salida parece prácticamente inevitable y marcará uno de los primeros movimientos importantes del invierno.