Laporta prepara un golpe para fichar al jugador de moda de la Premier

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Written by Javi Bisús

noviembre 30, 2025

El club acelera un movimiento para reforzar la defensa ante la presión de varios gigantes europeos

El Barça ha decidido activar un movimiento decidido para reforzar el centro de la defensa ante la fragilidad mostrada en los últimos meses. La dirección deportiva considera imprescindible añadir un perfil de impacto que aporte jerarquía inmediata junto a Pau Cubarsí. En este escenario, el nombre de Marc Guéhi ha pasado a ser prioritario en los despachos culés.

El central inglés termina contrato al final de la temporada y su situación contractual ha encendido todas las alarmas en Europa. En el Barça creen que es una oportunidad estratégica muy difícil de repetir debido al coste reducido del traspaso. La operación encaja en la planificación marcada por Deco, especialmente por las estrictas exigencias del fair play financiero.

Desde la salida de Iñigo Martínez a Arabia Saudí, Flick ha insistido repetidamente en la necesidad de contar con otro defensor fiable. Andreas Christensen continúa arrastrando problemas físicos que impiden su continuidad en las alineaciones. Ronald Araújo, por su parte, alterna grandes actuaciones con desconexiones que generan dudas en el cuerpo técnico.

El perfil que más convence al entrenador

Marc Guéhi destaca por su inteligencia táctica, su lectura anticipada del juego y su capacidad para dominar duelos complejos. Aunque no es zurdo, maneja la pierna izquierda con suficiencia y puede actuar en ese perfil sin perder competitividad. En el Barça valoran especialmente su adaptación inmediata al estilo que exige Flick.

El defensa del Crystal Palace se ha consolidado como uno de los centrales más cotizados de la Premier League. Su jerarquía como internacional con Inglaterra le aporta un plus diferencial en comparación con otros candidatos analizados durante las últimas semanas. Varios informes internos resaltan su madurez competitiva y su enorme fiabilidad en contextos de presión.

La directiva también aprecia su capacidad para salir jugando desde atrás sin precipitarse, un rasgo muy poco habitual en la liga inglesa. Guéhi sabe elegir cada pase con precisión y utiliza su interpretación del espacio para acelerar la construcción ofensiva. Este matiz es clave para Flick, que busca defensores capaces de activar a los interiores con ventajas claras.

Una operación complicada por la competencia

El principal obstáculo para el Barça es la fuerte presión del Liverpool, que lleva meses avanzando discretamente en la operación. En Inglaterra apuntan a que el club red tiene varias conversaciones adelantadas con el entorno del jugador. En los despachos culés admiten que la oferta deportiva de Anfield es potente y muy difícil de igualar.

Además, el Real Madrid también ha sondeado su nombre de manera informal, según fuentes próximas al club blanco. Necesitan un central de garantías ante los futuros movimientos que pueden protagonizar Konaté o Upamecano en el mercado. Aunque no han presentado una propuesta concreta, el interés existe y añade tensión al escenario.

El Crystal Palace atraviesa uno de los mejores momentos de su historia reciente tras ganar la FA Cup y la Community Shield. En Londres no quieren perder a su líder defensivo, pero conocen que la salida es prácticamente inevitable debido a su contrato. La situación invita a una subasta silenciosa donde cada detalle económico puede ser determinante.

El Barça apretará hasta el final para ficharlo

Flick ha transmitido a Deco que Guéhi encaja perfectamente en la idea de reconstrucción defensiva para la próxima temporada. El club entiende que reforzar la zaga es prioritario para competir en Europa y evitar los errores del último curso. La presión económica es enorme, pero la necesidad deportiva pesa todavía más en este momento.

El Barça está dispuesto a pelear el fichaje hasta el último día del mercado si es necesario. Consideran que Guéhi puede convertirse en un “fichaje de estructura”, capaz de marcar diferencias durante muchos años. La batalla está abierta, y en el Camp Nou creen que todavía quedan cartas por jugar antes del desenlace final.