Los culers no lograron solucionar el desastre inicial
El Barça buscaba sumar su cuarta victoria de manera consecutiva. Enfrente, un UCAM Murcia, rival siempre complicado con un balance de 3-1 en liga doméstica. Los murcianos, liderados por un gran Cacok con 20 puntos, pasaron por encima de los azulgrana en una primera mitad arrolladora. La reacción de los culers en la segunda mitad no fue suficiente para ganar el partido pese a la gran defensa exhibida, concediendo solamente 8 tantos en el último cuarto.
Un inicio de partido lamentable
Satoransky, Brizuela, Clyburn, Parra y Willy fueron los cinco hombres elegidos por Joan Peñarroya para iniciar el encuentro. El inicio del partido fue desastroso para los culers. Dos triples de Hicks, un espectacular mate de Cacok y una bandeja de DeJulius pusieron el 4-12 en el electrónico del Palau. Para detener la sangría, Joan Peñarroya se vio forzado a pedir el primer tiempo muerto.
La situación no mejoraba: los murcianos jugaban a placer y se colocaban nueve puntos por encima. Un triple de Joel Parra, el mejor del Barça en el inicio, intentaba cambiar la tendencia del partido, pero no se consumó. Los azulgrana volvían a mostrar su peor versión y encajaban 19 puntos en los primeros cinco minutos.
Las rotaciones en el quinteto con la entrada de jugadores importantes como Punter o Shengelia no consiguieron revertir la dinámica terrorífica, digna de estas fechas. El primer cuarto culminaba con dos polémicas decisiones arbitrales, concediendo dos faltas de tres tiros muy protestadas en el banquillo local. La distancia se situaba en 18 puntos al final de los primeros diez minutos. Sin duda, el Barça realizaba un primer cuarto catastrófico, en el que encajó 34 puntos, y el partido se ponía muy cuesta arriba.
En el segundo cuarto el Barça toca fondo
Tras cinco puntos consecutivos de Juani Marcos, una doble técnica a Jan Vesely por encararse con un rival y lanzar el balón dejaban al Barcelona sin el interior checo. Las protestas en el banquillo costaron una técnica a Peñarroya, y el Palau se convertía en una olla a presión. Un triple de Nakic puso la máxima distancia del choque: el equipo dirigido por Sito Alonso, exentrenador del Barça, doblaba al equipo culer con un 21-42.
El conjunto local se puso el mono de trabajo, subió claramente el nivel defensivo y ajustó el marcador hasta ponerse a 11 puntos, con unos buenos minutos de Shengelia que, a falta de tres minutos para llegar a la media parte, sumaba 13 de valoración. Este buen momento fue reventado por los murcianos: un triple desde la esquina de Hicks y un mate de película de Cacok, que sumaba 16 puntos, aumentaron de nuevo la distancia. Los últimos minutos transcurrieron con un intercambio de canastas en ambos lados de la pista que colocaban el 42-56 al finalizar el segundo cuarto.
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El conjunto azulgrana seguía a remolque
Después del descanso, el juego se retomó con un Barça mucho más agresivo, que únicamente recibió dos puntos en los primeros cuatro minutos de juego. Un triple de Nakic y una canasta en contraataque tras una pérdida de Satoransky volvieron a colocar a Murcia 14 puntos por encima en el marcador. Para más inri, los colegiados obligaban a cambiar a Shengelia por un problema en la mano.
Los minutos transcurrían en el Palau sin pena ni gloria, el equipo local era incapaz de recortar distancias en el encuentro, pero un buen final de periodo, basado en diversas recuperaciones defensivas, logró que el Barcelona redujera la distancia hasta los 10 puntos. Esta se vio aumentada hasta los 12 tantos debido a una falta señalada a Cale que fue muy protestada por el quinteto en pista, el banquillo y la grada.
El Barça casi logra la hazaña en un final loco
Los últimos diez minutos se presentaban con un reto muy complicado: remontar el partido ante el equipo que menos puntos encaja por partido en la Liga Endesa. Los cinco hombres elegidos por Peñarroya para lograrlo eran Brizuela, Cale, Clyburn, Parra y Shengelia, el mejor de los azulgrana en el encuentro. El quinteto, sin bases ni pívots naturales, no conseguía el efecto que quería el entrenador blaugrana: no se recortó ni un solo punto en los primeros tres minutos y medio. A falta de 6:30 para el final, los culers seguían a 12 y los nervios en el Palau eran cada vez más palpables.
Dos errores defensivos del Murcia permitían que la brecha se colocara en ocho puntos, lo que obligó a Sito Alonso a detener la contienda. Al salir a la cancha, un gran 2+1 de Parra ajustó aún más el duelo y enloqueció a los aficionados. Un Barça excelso defensivamente pero muy desacertado en ataque no lograba anotar. A falta de dos minutos, una gran canasta de Shengelia, que encima recibía la falta (aunque no aprovechó el tiro adicional), situaba la distancia en tres puntos. Toko volvía a lanzar dos tiros libres que ahora sí anotaba.
El gran protagonista del final del choque fue el georgiano, que erró dos tiros liberados seguidos. El partido seguía vivo, ya que Murcia era incapaz de anotar, pero un lanzamiento que cayó dentro con fortuna de Forrest truncó la épica reacción azulgrana. Un final de partido loco con un buen básquet de Toko encendía el encuentro, pero una desafortunada acción en la que se lesionó Cate selló el desenlace. El jugador murciano fallaba los dos tiros libres de la falta, y el partido se decidió en los últimos 2,6 segundos, donde el Barça tenía que conseguir tres puntos para forzar la prórroga.
Darío Brizuela lanzó un triple forzado que no entró y se consumó la derrota. De esta forma, el Barcelona se coloca con un balance de 2-3 en ACB, vuelve a perder en el Palau, reafirma su irregularidad y se sitúa décimo en la clasificación. Aun así, tal y como remarcaba Peñarroya en rueda de prensa, no todo son malas noticias: el nivel del equipo en los últimos diez minutos fue muy bueno y el equipo compitió hasta que la bocina determinó el final del partido.