Decidido, Laporta dice basta: si no se va en enero, se va en verano, el Barça lo echa

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Written by Marc Pérez

octubre 11, 2025

El presidente azulgrana tiene claro qué jugador no seguirá más allá de esta temporada

La paciencia en Barcelona es corta, y en el club ya no se esconden las tensiones internas. A pesar de que el año pasado se celebró un triplete nacional con Flick, las sensaciones en este arranque de temporada están lejos de convencer. La intensidad ha bajado, los errores defensivos se repiten y algunos jugadores ya están claramente señalados.

El equipo ha perdido esa energía que lo llevó a dominar en todas las competiciones el curso anterior. Flick ha intentado mantener la misma idea, pero la falta de ritmo y concentración en momentos clave ha pasado factura. La derrota ante el Sevilla y el tropiezo en Champions frente al PSG han despertado todas las alarmas en los despachos.

Joan Laporta está molesto. El presidente entiende que el Barça puede tener un mal día, pero no tolera la falta de actitud ni el estancamiento de jugadores que deberían estar rindiendo al máximo nivel. Y según El Nacional, ya ha trasladado a Deco y Flick su deseo de tomar decisiones drásticas si la situación no mejora.

Dani Olmo, uno de los grandes señalados

El fichaje de Dani Olmo, que llegó el pasado verano por 55 millones de euros, no está teniendo el impacto esperado. El jugador, llamado a ser una pieza clave por su técnica y su polivalencia, no acaba de adaptarse al ritmo que exige Flick. Físicamente no está bien, y su participación en los partidos es cada vez más testimonial.

En el club reconocen que esperaban mucho más de él, y su rendimiento ha generado dudas incluso entre los compañeros. Olmo tiene crédito por su calidad y experiencia, pero si no reacciona pronto, podría acabar en la rampa de salida. La exigencia en el Barça es máxima, y el margen de error, mínimo.

Koundé también bajo la lupa

Otro de los futbolistas que no atraviesa su mejor momento es Jules Koundé. El defensa francés, que fue una de las piezas más fiables en la temporada del triplete, se muestra inseguro en la salida de balón y comete errores impropios de su nivel. Flick confía en su recuperación, pero en el club preocupa su irregularidad.

En partidos grandes, Koundé ha sido superado en duelos individuales y se le ve falto de confianza. El cuerpo técnico cree que el desgaste físico y mental del último año ha afectado a varios jugadores, y eso explica parte del bajón colectivo. Sin embargo, hay un caso que sobresale por encima del resto y que ya ha colmado la paciencia de Laporta.

El gran señalado de Laporta

Desde hace tiempo, se comenta que Laporta está molesto con un jugador que, pese a su compromiso y entrega, no encaja en el modelo Barça. Su rendimiento defensivo es incuestionable, pero su perfil futbolístico no se adapta a lo que pide Flick ni a la filosofía del club.

El presidente considera que el equipo no puede seguir construyendo desde atrás con un futbolista que sufre en la salida de balón. Por mucho que sea un líder en el vestuario y uno de los más queridos por la afición, Laporta cree que ha llegado el momento de mirar hacia otro lado.

Decisión tomada

Según El Nacional, el mandatario azulgrana ya lo ha comunicado internamente: si no se marcha en enero, lo hará en verano. No habrá más oportunidades. El club necesita jugadores que entiendan el estilo y se sientan cómodos con la pelota, algo que este futbolista nunca ha logrado plenamente.

A Hansi Flick le duele la decisión, pero entiende que el proyecto debe evolucionar. En el Barça ya se trabaja en buscar un sustituto, alguien que encaje mejor en la idea de juego y que dé garantías en la construcción desde atrás.

Y aunque su entrega y carisma no se discuten, lo cierto es que Ronald Araujo ha dejado de convencer en los despachos. Laporta está decidido: si no sale en enero, saldrá en verano. El ciclo del uruguayo en el Barça tiene fecha de caducidad.