El técnico alemán está muy decepcionado por el nivel de un jugador
El Barça atraviesa su primera gran crisis de la temporada. La derrota por 1-2 ante el PSG en Montjuïc, seguida por el duro 4-1 frente al Sevilla, ha dejado tocado al equipo y a Flick. El alemán está preocupado no solo por los resultados, sino también por la falta de energía y compromiso que ha visto en los últimos partidos.
Flick, cada vez más exigente con el equipo
El técnico alemán, que quería mantener la intensidad que devolvió al Barça al éxito la pasada campaña, no reconoce al equipo de las últimas semanas. En su primer año, el conjunto se caracterizó por una presión asfixiante, un ritmo alto y una mentalidad competitiva que los llevó a ganar. Sin embargo, el arranque de este curso está dejando señales alarmantes.
El cuerpo técnico ha detectado que algunos jugadores no están rindiendo físicamente como deberían. Flick considera que la intensidad no se entrena solo en el campo, sino también en los hábitos del día a día. La dieta, el descanso y la preparación a los partidos son factores que el alemán vigila de cerca, y ahí es donde se están produciendo los primeros roces.
Jugadores señalados por Flick
El vestuario empieza a sentir la presión. Según ha informado El Nacional, Flick ha trasladado internamente su malestar con varios futbolistas, entre ellos algunos pesos pesados de la defensa. Koundé y Araujo han sido señalados por sus errores de concentración y por la pérdida de fiabilidad en la salida de balón, un aspecto clave.
El uruguayo ya no es intocable como lo era hace dos temporadas. Su fiereza en los duelos y liderazgo son incuestionables, pero Hansi Flick cree que debe mejorar con la pelota en los pies para adaptarse al modelo que exige el club. Sin embargo, su caso no es el que más preocupa al entrenador, que tiene la vista puesta en otro jugador con un problema más serio.
Un ultimátum que ha sorprendido al vestuario
El propio Flick, según revela la información, habría sido claro con un jugador en una conversación privada: o cambia sus hábitos fuera del campo o perderá protagonismo de manera inmediata. El alemán no solo se refiere al rendimiento en los entrenamientos, sino también al descanso, la alimentación y la profesionalidad en su día a día.
El mensaje ha sido contundente. En el vestuario se comenta que Flick ya no está dispuesto a hacer excepciones con nadie, por muy talentoso que sea. Quiere que el equipo vuelva a ser un bloque disciplinado y físicamente imponente, como el que deslumbró la temporada pasada.
El nombre que preocupa a todos
El jugador señalado no es otro que Dani Olmo. El internacional español no ha comenzado bien la temporada y su falta de ritmo preocupa tanto al cuerpo técnico como a la dirección deportiva. Llegó con la etiqueta de fichaje estrella, pero las lesiones y una preparación irregular le han impedido rendir al nivel esperado.
Flick lo considera un futbolista con condiciones para ser diferencial, pero cree que debe dar un paso adelante ya. En los últimos encuentros, su rendimiento ha sido discreto y su impacto en el juego, mínimo. Si no mejora su estado físico y su actitud, su papel en el equipo podría reducirse drásticamente.