‘No lo aguanto más, quiero que se vaya del Barça’: Rashford se lo deja claro a Laporta

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Written by Javi Bisús

octubre 8, 2025

El delantero inglés considera que su compañero no le ayuda en el campo y frena su rendimiento.

Marcus Rashford vive uno de los mejores momentos desde su llegada al FC Barcelona. La lesión de Lamine Yamal y la irregularidad de Raphinha le han abierto las puertas de la titularidad. En las últimas semanas ha respondido con goles, asistencias y una actitud que ha conquistado al cuerpo técnico.

Su adaptación al equipo no fue sencilla, pero el inglés ha demostrado una mentalidad ganadora. Desde el primer día quiso justificar la apuesta de Hansi Flick, que lo consideraba una pieza ofensiva clave. Su rendimiento ha sido tan alto que el club ya valora ejecutar la opción de compra de 30 millones de euros.

Un líder en el campo, pero con un conflicto interno

Sin embargo, no todo es positivo en la delantera azulgrana. Rashford ha dejado entrever su malestar por la falta de entendimiento con un compañero de ataque. Según fuentes internas, el inglés considera que la conexión con Dani Olmo no funciona como debería.

La química entre ambos es casi inexistente. Rashford se queja de que el juego pierde fluidez cuando comparten minutos, algo que se ha notado en los últimos encuentros. En el duelo ante el Sevilla, por ejemplo, un mal pase y una jugada individual de Olmo desataron la frustración del británico.

El gesto no pasó desapercibido para Flick ni para el resto del vestuario. Algunos compañeros aseguran que Rashford necesita sentirse acompañado y no bloqueado en los ataques. Con Fermín López, lesionado, la circulación era más rápida; con Olmo, el ataque se ralentiza y se pierden oportunidades claras.

Flick, entre dos perfiles opuestos

El técnico alemán es consciente del problema y trabaja para equilibrar las piezas ofensivas. Dani Olmo es un jugador de calidad, pero atraviesa un momento físico irregular que afecta su toma de decisiones. Rashford, en cambio, se encuentra en plena forma y pide socios que potencien su juego vertical.

En la plantilla preocupa que la falta de química entre ambos acabe afectando al rendimiento colectivo. Algunos consideran que se trata solo de una cuestión táctica, mientras otros creen que hay un choque de estilos más profundo. Flick, de momento, evita polémicas públicas y mantiene la confianza en ambos.

El regreso de Lamine Yamal y Raphinha podría alterar por completo el panorama ofensivo. Cuando ambos estén disponibles, el protagonismo de Rashford podría reducirse de manera notable. Por eso, el inglés insiste en aprovechar cada oportunidad para consolidarse como referencia.

Rashford quiere socios, no obstáculos

El delantero no ha pedido privilegios, pero sí ha sido claro con el cuerpo técnico: quiere jugar con futbolistas que le hagan mejor. Cree que el Barça debe priorizar la eficacia colectiva por encima de los nombres propios. En su opinión, el ataque debe ser más directo y menos previsible.

Rashford ha demostrado que no solo destaca por su talento individual, sino también por su visión del juego. Sabe que el éxito depende de la armonía dentro del campo y no solo del talento. Por eso, Flick tiene ahora un reto: conseguir que la convivencia entre ambos perfiles no divida al vestuario.

El inglés seguirá compitiendo con intensidad, pero su mensaje ya ha llegado alto y claro al banquillo. Rashford quiere ganar, brillar y hacerlo con compañeros que sumen, no que resten. Y el Barça, si quiere mantener la estabilidad, deberá encontrar el equilibrio antes de que el conflicto pase factura.