El alemán tiene claro que hay dos jugadores que no dan el nivel a largo plazo
El Barça atraviesa uno de los momentos más complicados desde que Hansi Flick se hizo cargo del banquillo azulgrana. Las derrotas ante PSG y Sevilla han dejado tocado al equipo, no solo en el marcador, sino también en lo anímico. En el club preocupa la falta de actitud y la pérdida de identidad en el juego, algo que el alemán no está dispuesto a tolerar.
Flick, molesto con la falta de intensidad
El año pasado, Flick consiguió revivir al Barça con una receta clara: energía, presión alta y compromiso. El equipo se caracterizaba por su agresividad en la recuperación y su verticalidad, algo que se ha diluido en las últimas semanas. El entrenador cree que algunos jugadores no están al nivel físico ni mental que exige vestir la camiseta azulgrana.
Flick ha hecho autocrítica, pero también ha lanzado un mensaje al vestuario: quien no rinda, no jugará. El técnico, que acostumbra a ser tranquilo y diplomático, se mostró especialmente molesto tras la derrota ante el Sevilla, señalando que “faltó alma y ambición”. Unas palabras que no cayeron en saco roto.
Dudas en defensa y errores que cuestan puntos
El Barça encaja demasiados goles. En apenas tres partidos ha recibido siete tantos, un dato preocupante para un equipo que la temporada pasada fue una roca. Las desconexiones en defensa, sumadas a errores en salida de balón, han provocado pérdidas letales que los rivales no perdonan.
Flick ha intentado encontrar soluciones tácticas, pero el problema parece más profundo. El alemán pide más concentración y liderazgo en la zaga, y empieza a impacientarse con algunos nombres propios. Según ha informado El Nacional, uno de los jugadores que más ha decepcionado al técnico es Ronald Araujo.
Araujo, de líder a duda
El uruguayo siempre ha sido uno de los baluartes del equipo por su carácter y entrega. Sin embargo, Flick considera que su rendimiento con balón está lastrando al Barça en la construcción del juego. En un equipo que busca salir limpio desde atrás, Araujo sufre cuando los rivales presionan alto, y eso se ha convertido en un problema estructural.
Desde dentro del club reconocen que el entrenador lo respeta mucho, pero no lo considera indiscutible. De hecho, ya ha sonado alguna conversación interna sobre su futuro a medio plazo, algo impensable hace apenas unos meses. Araujo sigue siendo un líder en el vestuario, pero Flick necesita defensas capaces de dar continuidad al juego y evitar pérdidas que comprometan al equipo.
La preocupación en el lateral izquierdo
Más allá de Araujo, hay otra posición que inquieta a Flick y a la dirección deportiva: el lateral izquierdo. La lesión de Alejandro Balde ha dejado un vacío evidente en esa zona del campo. Sin su velocidad y profundidad, el Barça pierde salida y desequilibrio, y las alternativas no están funcionando.
Durante las últimas semanas, el técnico ha tenido que improvisar soluciones, dando oportunidades a jugadores jóvenes del filial. Sin embargo, el nivel mostrado no ha convencido al cuerpo técnico. En el Barça temen que, sin un sustituto fiable, Alejandro Balde acabe sobrecargado cuando regrese y que la temporada se complique todavía más.
Flick ya tiene decidido qué hacer
La paciencia de Flick tiene límites, y con algunos jugadores parece haberse agotado. El alemán es consciente de que el proyecto pasa por seguir confiando en los jóvenes, pero también necesita que respondan en el campo. No hay espacio para la complacencia en un equipo que aspira a todo.
Según la misma información, el otro futbolista que ha quedado señalado es Gerard Martin. El canterano no ha aprovechado las oportunidades y el cuerpo técnico considera que “aún no está preparado” para el primer nivel.
Flick ha pedido a la dirección deportiva que busque refuerzos en esa posición de cara a enero, o que al menos se valore la posibilidad de recuperar a algún cedido. En el club hay preocupación porque las lesiones se acumulan y el margen de error es mínimo. Por ahora, Araujo y Gerard Martin son los dos nombres que más preocupan al entrenador alemán.