La dirección deportiva monitorea una opción que puede acabar siendo la más barata
Hansi Flick ha devuelto al Barça a la élite después de muchos años con un fútbol reconocible, competitivo y ganador. Y mientras jugadores y aficionados disfrutan en el campo, en los despachos se trabaja ya con la mirada puesta en el 2026, cuando Robert Lewandowski finalice el contrato.
Ese verano será clave no solo para la plantilla, sino también para la política del club, con elecciones presidenciales en el horizonte. Laporta sabe que tendrá que mover ficha con un fichaje de impacto, un ‘9’ capaz de liderar al Barça del futuro y acompañar a Lamine Yamal en el frente de ataque.
El sueño imposible: Erling Braut Haaland
Desde hace tiempo, Laporta sueña con Erling Haaland. El delantero noruego del Manchester City es, para muchos, el gran heredero de Messi y Cristiano en la lucha por el Balón de Oro junto a Lamine Yamal y Mbappé. Sus números son inalcanzables, su impacto mediático es global y su nombre genera unanimidad entre la afición.
Además, el presidente mantiene buena relación con Rafaela Pimienta, la representante del jugador. Ya hubo reuniones en el pasado y la esperanza se mantiene, pero la realidad económica del Barça sigue siendo un obstáculo. Con un precio que superaría los 200 millones de euros, hoy por hoy la operación parece más un deseo que una posibilidad real.
Julián Álvarez, otra opción en la lista
Si Haaland está complicado, Julián Álvarez aparece como otro de los nombres marcados en rojo. Su evolución en el Atlético de Madrid, donde ha demostrado ser un futbolista versátil y decisivo, lo convierten en un perfil ideal para el Barça.
Laporta valora su capacidad de adaptación y su experiencia, ya que fue pieza clave en el Mundial de Qatar 2022 que ganó Argentina. Sin embargo, el Atlético de Madrid no piensa dejarlo salir y la puja con otros grandes dispararía el precio por encima de los 100 millones.
Un tapado que gana protagonismo
En paralelo a estas dos opciones mediáticas, la dirección deportiva estudia alternativas más factibles. Una de ellas es la vía de La Liga, con Etta Eyong del Levante como opción low cost. El joven delantero está sorprendiendo por su irrupción, pero todavía se le considera un proyecto a medio plazo.
La gran sorpresa llega desde Alemania. En Múnich hay un delantero que no deja de romper récords y que, pese a sus 32 años, sigue ofreciendo un nivel de élite. Su contrato finaliza en 2027, lo que abre una ventana interesante para negociar su traspaso en 2026, cuando solo le quede un año de vinculación con el Bayern.
La opción que más gusta a corto plazo
Con 18 goles en apenas un mes de competición, demuestra que sigue siendo uno de los mejores delanteros del planeta. Su experiencia, su olfato goleador y su hambre competitiva convencen a Joan Laporta y a Deco, que ven en él una apuesta segura para liderar el ataque culé.
Más barato que Haaland o Julián Álvarez, más inmediato que Eyong y con una fiabilidad absoluta en el área. El Barça ya lo tiene en cuenta y sabe que podría estar a tiro en 2026 por una cantidad cercana a los 50 millones.
La gran sorpresa es que el Barça mira muy seriamente a Harry Kane, que pese a no ser el favorito, se ha convertido en una de las opciones más reales.